Brasil dejó dudas en su presentación mundialista y apenas rescató un empate ante un Marruecos valiente que le compitió de igual a igual durante los 90 minutos.
Cuando la canarinha parecía encaminarse a una derrota sorpresiva, Vinicius Junior apareció con una genialidad individual para firmar el 1-1 y salvar un punto para los sudamericanos.





