Víctor Sánchez Baños

PODER Y DINERO

Meade corta propuesta anticorrupción

No debemos permitir que los políticos sigan saqueando al país, cancelando nuestras oportunidades para desarrollarnos. A cualquier lado que se mire en la administración pública, hay corrupción. A todos los niveles y ningún gobierno, de ningún partido, niel PRI, PAN, PRD, Morena, PVEM, Panal, PT, MC, PES o cualquier nombre de la franquicia partidista (que viven parásitamente de nuestros impuestos), llegan pobres y salen ricos o inmensamente ricos; sin problemas económicos para vivir sin trabajar durante décadas. Eso está a la vista de todos los mexicanos, quienes desafortunadamente, lo vemos como parte del paisaje. Ayer, José Antonio Meade, presentó su propuesta anticorrupción e incluso le pidió a los legisladores de su partido presentar una iniciativa de ley con tres ejes: que los rateros regresen el dinero, para el desarrollo de los niños y jóvenes; aumentar las penas a los corruptos y hacer obligatoria la certificación patrimonial. Al analizar la propuesta, debe quedar claro, hay dos ingresos económicos que tienen los corruptos de los políticos: uno a través de robar el dinero directamente del presupuesto y mal utilizarlo y, otro, el de los moches o dádivas. Claro que deben ir a la cárcel los ladrones enquistados en el gobierno, con penas que no alcancen libertad. Es doloroso que gobernadores sólo pasan 5 o 6 años en prisión y los sueltan con centenas de millones de pesos para beneficio de ellos y sus familias. Pero, no nada más deben confiscarse TODOS los bienes al político corrupto, sino la de sus familiares cercanos y sus prestanombres. Si no quieren correr los riesgos del servicio público, pues que no se metan a esa actividad. La honestidad al servicio de la sociedad debería tener sus riesgos. Ahora bien. ¿Quién dará la certificación patrimonial? La única manera de supervisar la riqueza de los políticos es hacerla totalmente transparente. Si quieren esos trabajos, que se sometan al escrutinio diario y constante de la sociedad. Cierto, la sociedad está harta de la corrupción, pero también de la impunidad. Estos aspectos faltaron en la propuesta priísta. Necesitamos leyes más severas y sin titubeos por el bien de la paz pública.

PODEROSOS CABALLEROS: Declinar la candidatura presidencial tiene un precio. No es gratis. Y, en la política quienes se dedican en cuerpo y alma a ese negocio, perdón… en esa “misión social”. Pero se entiende. La supervivencia política y estar pegado a la olla de oro, es tentador. La salida de políticos del PRI, PAN y PRD para enlistarse en las filas de sus opositores, se da en estas elecciones con mayor intensidad y no es para menos. Ya se terminaron los tiempos del partido único o el carro completo. Antes sólo se permitía la lambisconería para un solo político. Ahora el abanico se abre a varios. Por ello, personas como Gabriela Cuevas, que del PAN se va a Morena, con López Obrador; Miguel Barbosa, René Bejarano, Dolores Padierna y otros se pasan del PRD a Morena; la salida del PAN de Javier Lozano para aliarse a José Antonio Meade, era de esperarse. Ya no se trata de traiciones ideológicas. Simplemente el acomodo en las diversas tendencias partidistas. Es como cambiar de una agencia de colocaciones laborales a otra. No hay nada más. La que más convenga. No se trata de lo que más convenga al país, sino a sus intereses personales. *** Rafael Moreno Valle, negoció como debe negociarse. Cedió su capital político a Ricardo Anaya, y se hizo a un lado de su precandidatura presidencial, para dejarle el camino limpio al líder panista, a cambio de la candidatura a una senaduría y la candidatura de su esposa para la gubernatura. Una candidatura presidencial, bien valen dos posiciones importantes de mucho poder y mucho dinero. *** Como era de esperarse, Graco Ramírez, hombre de rencores profundos, cumplió su promesa de vengarse del rector de la Universidad Autónoma de Morelos.

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: Bajo el liderazgo de Antonio Huertas Mejías, Fundación MAPFRE lanzó la nueva edición de sus premios internacionales, que reconocen a personas e instituciones destacadas en los ámbitos científico, cultural y social que trabajan en beneficio de la sociedad. La convocatoria ya está abierta y estará disponible hasta el 1 de marzo de 2018. Buena iniciativa para estimular la participación ciudadana en beneficio de la comunidad.

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