Familiares de personas desaparecidas de Taxco, Guerrero, pidieron a las autoridades realizar operativos en la Sierra donde, de acuerdo a la versión de algunos lugareños recientemente liberados por integrantes de una organización criminal, más de cien personas se encuentran presuntamente secuestradas.
“Existen testimonios de víctimas sobrevivientes que refieren la existencia de 136 víctimas más que el grupo criminal mantiene en cautiverio en la Sierra de Guerrero y que muchas de ellas son personas de Taxco; obviamente, de manera constante los mueven de lugar, pero eso no debe ser impedimento para que los encontremos”, compartió en redes sociales Jazmín Huerta Acosta, quien desde hace tres años busca a su papá, el servidor de la nación Miguel Huerta Torres, quien fue privado de la libertad en la comunidad de Temazcalapa, de Taxco.
Filiberto Velázquez, sacerdote y director del Centro de Derechos Humanos de “Minerva”, coincidió en que personas que recientemente fueron secuestradas, todas originarias del ejido El Balcón, en Ajuchitlán del Progreso, existen más de 100 personas privadas de la libertad, algunos de ellos, incluso, maniatados y sometidos a constantes torturas.
Familiares denuncian obstáculos para buscar a desaparecidos
“En Taxco no nos dejan buscar, en Taxco nos obligan a callar, en Taxco no solo de esconde plata, en Taxco también se esconden muchas fosas clandestinas, fosas que guardan nuestros tesoros, y no hablo de plata, porque no es plata, ni oro, son nuestros familiares desaparecidos“, señaló Huerta Acosta en una publicación reciente.
La activista compartió fichas de personas que están actualmente desaparecidas, en su mayoría originarias de Taxco, donde opera la organización criminal de La Familia Michoacana, misma que en abril pasado secuestró al Alcalde morenista, Juan Andrés Vega Carranza, y a su papá, Juan Vega Arredondo, quienes fueron liberados tras un intenso operativo por parte del Ejército y la Guardia Nacional en el Estado de México.
Familias enfrentan la incertidumbre por sus desaparecidos
La ausencia de los desaparecidos, suma Huerta Acosta, ha dejado un vacío enorme a las familias pues, comparado con un fallecimiento, por ejemplo, las personas “pueden despedirlo, visitarlo en su tumba”, sin embargo, de una persona desaparecida no se tiene la certeza de su paradero.
“La ausencia de ellos, ha dejado un vacío enorme en nuestras familias, una herida abierta, ¿por qué? porque cuando alguien fallece, puedes despedirlo, visitarlo en su tumba de vez en cuando, y lo más importante, tienes CERTEZA de que ya trascendió, en cambio, cuando alguien desaparece, ¿QUÉ PODEMOS HACER?”, reclama.
“En mi caso llevo más de tres años pidiendo al gobierno que busquen a mi padre pero no he encontrado respuesta favorable”, comparte la hija de Miguel Huerta Torres.





