A casi un año de la explosión ocurrida en una vivienda de Sendas Residencial, en El Marqués, la familia de Claudia Cabrera continúa sin conocer qué provocó la detonación que dejó con graves quemaduras a su padre y causó la muerte de su madre dos días después, mientras la Fiscalía mantiene pendiente la realización de los peritajes solicitados para determinar qué ocurrió.
La vivienda permanece deshabitada y prácticamente en las mismas condiciones en que quedó la madrugada del 25 de septiembre de 2025.
Desde entonces, la familia decidió no ingresar para realizar reparaciones, limpiar objetos o modificar el inmueble, ante el temor de que alguna intervención pudiera entorpecer la investigación.
“Seguimos sin peritajes. La casa sigue sin habitarse, sigue exactamente igual (…). Nosotros no hemos querido meternos a la casa, ni arreglarla, ni mucho menos, porque eso puede entorpecer las investigaciones de la Fiscalía”, relató Claudia, hija de las víctimas, a Plaza de Armas.
De acuerdo con la familia, Protección Civil entregó un dictamen en el que solicitó a la Fiscalía tres tipos de peritaje, pero ninguno se ha realizado hasta el momento, presuntamente “por falta de personal”, según refirió.
Los antecedentes del hecho
La vivienda fue entregada a los padres de Claudia el 5 de septiembre de 2025, apenas 20 días antes de la explosión.
En ese momento, la pareja todavía vivía en otro domicilio y únicamente había trasladado algunas pertenencias a la nueva casa, entre ellas una sala y un colchón para dormir.
Fue durante la noche del 24 de septiembre cuando decidieron quedarse por primera vez en el inmueble. Esa noche cargaron gas y permanecieron en la vivienda hasta la madrugada del día siguiente, cuando ocurrió la detonación, pasadas las 5:50 horas.
El incendio dejó completamente quemada la vivienda, además de provocar daños en la casa ubicada frente al domicilio, los cuales fueron reparados días después.
“No sé cuál fue la causa pero el único error de mis papás fue comprar una casa nueva. Ellos estaban a punto de iniciar una vida nueva, en una casa nueva, en un lugar bonito”, expresó Claudia.
Una vivienda que permanece intacta
Durante una visita realizada por este medio al inmueble, se observó que la vivienda conserva vestigios del fuego.
En la fachada, el espacio donde se encontraba una ventana permanece sin cristal, mientras que al interior todavía se encuentran un mueble, una televisión, un sillón y dos sillas, una de ellas completamente incinerada.
Una parte del techo presenta manchas negras, mientras que la puerta del dormitorio donde sus padres pasaron la noche del 24 de septiembre también conserva rastros del fuego.
Asimismo, la puerta principal yace recostada sobre el pasillo de ingreso al domicilio, mientras que una cinta amarilla prohíbe el acceso, sin que otro material físico lo impida.
Pero el área de acordonamiento se vio reducida, ya que pasó de resguardar toda el área del estacionamiento a solo resguardar la puerta de entrada, situación de la cual Claudia se percató durante esta última visita.
“Tiene muchos meses que no venía y apenas me doy cuenta que las cintas ya no están aquí, quisiera saber quién las retiró porque es una casa de riesgo. Mientras no haya un peritaje no se sabe si hay riesgo”, refirió Claudia.
Asimismo, cabe mencionar que la casa afectada forma parte de una construcción dúplex, cuya vivienda superior no ha sido habitada desde la adquisición de los padres de Claudia.
No obstante, la entrevistada ve poco probable que sea adquirida mientras no se realice un peritaje que garantice seguridad para los residentes, pese a que las otras dos viviendas a su costado sí se encuentran habitadas.
“Veo que no hay nadie habitando arriba (…), imagínate el riesgo de vivir arriba de una casa que explotó y que todavía ni siquiera se conoce el fundamento”, señaló.

El vehículo de la pareja tampoco se ha usado
A su vez, dentro del área de estacionamiento permanece un Volkswagen Vento gris que pertenecía a los padres de Claudia, el cual se encontraba en buenas condiciones antes del incidente y era utilizado por la pareja para transportarse.
Después de la explosión, el automóvil sufrió daños, lo que es visible ante la falta del cristal de la puerta del copiloto, mientras que en los asientos y tapetes todavía se observan pequeños pedazos de vidrio.
El vehículo tampoco ha sido intervenido, debido a que no se sabe si alguna de las condiciones en las que quedó puede ser relevante para la investigación.
Al día de hoy, la familia desconoce si funcionará después de estar un año estacionado, mientras que tampoco han localizado las llaves del mismo.
Sin respuestas de la constructora
A casi 12 meses de los hechos, el único contacto que ha tenido Claudia y su familia fue con personal de Grupo Sadasi, aunque consideró que ese acercamiento no representó algo significativo para la resolución de su caso, ni tampoco un acompañamiento.
En tanto, este medio solicitó una entrevista con algún representante del grupo constructor, sin que hasta el momento haya recibido una respuesta.
En este sentido, Claudia busca que el caso no quede sin una conclusión y que, si la investigación determina que existió alguna responsabilidad, se proceda con las instancias correspondientes bajo el debido proceso.
En tanto, Claudia acudió este viernes 18 de septiembre al Centro de Congresos, donde la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizó actividades relacionadas con su segundo informe de actividades.
Desde temprano, la hija de las víctimas buscó acercarse a la presidenta para entregarle la carpeta relacionada con los hechos, además de una carta en la que solicitó que conociera su situación y pudiera apoyarla.
“Acudí desde temprano al Centro de Congresos para acercarme a la presidenta y solicitarle apoyo, que vea que aquí en Querétaro todavía nos hace falta un poco más de apoyo de la Fiscalía, del Gobierno y hasta de Protección Civil, alguien que nos ayude a llegar a una conclusión sobre este caso”, relató.
Pero la petición no se limita a recuperar o reparar la vivienda. Se trata de conocer qué ocurrió. Esto, para Claudia, además de obtener justicia, permitiría poder cerrar un doloroso episodio en su vida.






