La multiplicidad de frentes de negociación que ha abierto Donald Trump, presidente de Estados, dificultan las pláticas del T-MEC y, sin duda, aumentarán las presiones a México para que abra, entre otros sectores, el petrolero y mediante la compra de activos de Pemex para aumentar la producción.
Aunque la Presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la Constitución prohíbe otorgar derechos sobre el petróleo, al tiempo que se le dijo que las empresas estadunidenses pueden participar, mediante contratos con Pemex, como lo hacen Halliburton desde casi ocho décadas y, más recientemente Sempra Energy con su planta para licuar gas en Ensenada.
Sin embargo, me temo que nos equivocamos quienes creímos que Trump cambiaría después de las elecciones legislativas del próximo martes 3 de noviembre, pues las gane o las pierda, al quedarle dos años a su mandato, para aumentar su fortuna personal, presionará para obtener jugosos contratos petroleros.
¿Qué entienden por burocracia?
A veces para una sensata discusión política es vital que para cada una de las partes las palabras tengan el mismo significado. El pasado lunes, aunque la Presidenta Sheinbaum reconoció el esfuerzo de la UNAM para ampliar la oferta educativa al aceptar administrar académicamente el nuevo Centro de Estudios Superiores en la zona de Xochimilco, insistió, una vez más, en que la Universidad recorte el gasto en burocracia.
Declaró: “Todavía hay espacio para más austeridad republicana, disminuir los gastos de la burocracia y dedicarlo a abrir más espacios educativos”, lo cual hace trascendente, para una sensato dialogo, que conozcamos si comparten la UNAM y la Presidencia el significado del término burocracia.
En su primera acepción, según el diccionario de lengua española, significa “organización regulada por normas que establecen un orden racional para distribuir y gestionar los asuntos que le son propios”; pero su cuarta acepción es: “administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas”. ¿Entonces?
Lemus cedió, ¿ganó Jalisco?
La segunda marcha ciudadana en Guadalajara para exigir agua limpia y salubre en la zona metropolitana de la capital tapatía, fue nuevamente, marcada el violento grupo de 300 encapuchados, conocido como bloque negro, vandalizaron el palacio de Gobierno, pero esta vez no los repelió la policía.
Al no haber gases lacrimógenos, chorros de agua y persecución de los vándalos, como el domingo anterior, el gobernador Pablo Lemus mostró una faceta de tolerancia, para imitar a la Federación y al Gobierno de CDMX que dan libertad a los vándalos que irrumpen en el Zócalo.
Es probable que el gobernador Lemus se haya equivocado al ceder a la presión política del gobierno federal, porque en política, el menos como la practica Morena, la especialización es apretar más a quienes son conciliadores con ellos. Veremos si el tiempo nos da la razón.
NOTAS EN REMOLINO
Edgar Amador Zamora, titular de la SHCP, anunció el refinanciamiento de 238 mil millones de pesos en deuda, lo cual ratifica el objetivo de mantener la disciplina fiscal, pues el vencimiento de lo refinanciado se distribuye entre 2027 y 2047 … El senador Saúl Monreal, quien fuera aspirante a la candidatura de gobernador de Zacatecas, fue escogido por Morena como su candidato a la alcaldía de Fresnillo, la ciudad económicamente más importante de la entidad. Y decían que no había premios de consolación … La Secretaría de Economía propone exentar 10% de aranceles a la importación de “kits” componentes para ensamblar automóviles, como parte del Plan México … La acusación de asesinato que fincó la fiscalía de Florida contra Raúl Castro es oportunismo del exilio cubano, porque la suerte del régimen castrista está en manos de Donald Trump … El escritor colombiano Eduardo Alighieri dejó esta lapidaria reflexión para quienes abusan del poder: “Quien abusa de su poder, olvida que se tiene el poder por algún tiempo; pero los enemigos que hace son para toda la vida” …





