El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves haber alcanzado un “gran acuerdo” para resolver el conflicto con Irán, aunque precisó que todavía falta formalizarlo y que la firma podría realizarse este fin de semana en Europa.
Acabamos de alcanzar un gran acuerdo para resolver el conflicto con Irán. Ahora queda pendiente la formalización, lo cual debería completarse en los próximos días, y probablemente se lleve a cabo una firma, tal vez, en Europa”; declaró el mandatario ante periodistas en el Despacho Oval.
El anuncio llegó horas después de que Trump informara en su red Truth Social que había cancelado los ataques y bombardeos previstos para la noche de este jueves contra la República Islámica, debido a los avances en las negociaciones de paz. Según el mandatario estadounidense, las conversaciones llegaron “al más alto nivel de la cúpula iraní” y los puntos finales fueron aprobados “en concepto y en gran detalle” por las partes involucradas.
Trump adelantó que el vicepresidente J.D. Vance podría acudir a la eventual firma del acuerdo durante el fin de semana, ya que él tiene previsto encabezar un evento deportivo en la Casa Blanca por su cumpleaños 80, antes de viajar a Europa para participar en la Cumbre del G7 a partir del lunes 15 de junio.
De acuerdo con el empresario inmobiliario, aparte de Estados Unidos e Irán participaron en las negociaciones países como Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania y Egipto, entre otros. No obstante, advirtió que el bloqueo naval estadounidense permanecerá vigente hasta que el trato quede formalmente sellado.
Un alto al fuego en concepto pero no en la práxis
El giro diplomático se produjo tras dos jornadas consecutivas de ataques en Oriente Medio, que pusieron en riesgo el alto el fuego firmado el 8 de abril. Horas antes de anunciar la cancelación de los bombardeos, Trump había advertido que Estados Unidos atacaría nuevamente a Irán “con gran dureza” y amenazó con tomar la isla de Jarg: enclave estratégico para la industria petrolera iraní.
La tensión entre Washington y Teherán escaló luego de que Estados Unidos acusó a Irán de atacar un helicóptero estadounidense, sin que se reportaran soldados heridos. En respuesta a los bombardeos de Washington, la República Islámica lanzó ataques contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin; aparte de declarar cerrado el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el tránsito mundial de crudo y mercancías.
Hasta antes del anuncio de Trump, las conversaciones entre ambos países permanecían estancadas por desacuerdos sobre las condiciones de un pacto final. Entre los puntos centrales de conflicto estaban la reapertura del estrecho de Ormuz y los límites al programa nuclear iraní.
Teherán había advertido este jueves que los ataques recientes dejaban “sin efecto en la práctica el alto el fuego”, y responsabilizó a Washington por las “peligrosas consecuencias” de sus acciones. Con el anuncio de un posible acuerdo, ahora la Casa Blanca busca encaminar una salida diplomática a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.





