Jesús García, sevillano que trabaja en Madrid y suele viajar para allá cada semana, iba este miércoles en un tren rumbo a la capital española y se topó con el terrible accidente que ha dejado al menos 68 muertos en Toledo: “Hay muchos muertos, las vías del tren están partidas por completo”.
García explicó a EFE que él viajaba con dirección a Madrid y el choque ocurrió en el sentido contrario, hacia Sevilla, por lo que cuando llegaron al lugar de los hechos, apenas unos minutos después del siniestro, detuvieron su convoy.
Su tren logró frenar, agregó, a “unos 300 metros” de donde los dos trenes chocaron esta mañana, aunque al principio no podían ver nada porque las puertas estaban bloqueadas.
Primero bajaron del tren de García, según añadió, los médicos y militares “para echar la mano” a los servicios de emergencia que llegaron al lugar del accidente y, después, el resto de los pasajeros, todos ilesos.
Los trenes accidentados “se veían clarito” desde donde se detuvo su convoy, al igual que el fierro de las “vías partidas por completo”, aseguró, y los vagones volcados.
Un pasajero afirma que “saltó todo por los aires”
Un pasajero que viajaba en uno de los trenes accidentados en Urda (Toledo) le contó a EFE cómo vivió el momento del choque, en el que, según dijo, “saltó todo por los aires” y tuvo “la sensación de volar“.
Este pasajero, que se llama Fernando y viajaba hacia Sevilla, explicó que cuando él y otros viajeros lograron bajarse del tren, caminaron hacia la parte delantera, que era la más destrozada, para intentar ayudar en lo posible.
Confesó que se quedó en shock los primeros minutos al ver a los heridos y fallecidos, y agregó que los servicios de emergencia llegaron bastante rápido.
“Esto lo vamos a recordar toda la vida”, aseguró, pero “lo importante es que algo así no vuelva a pasar. Se parece mucho a lo de Adamuz”, destacó.
Testimonio de otro pasajero
Otro de los pasajeros detalló que un rato antes del accidente hubo un frenazo muy fuerte, luego el tren avanzó y finalmente sintieron cómo se descarriló.
Indicó que entre varios rompieron la ventana del vagón para salir por ahí, y que afortunadamente él se encuentra bien físicamente.
Los pasajeros que pueden caminar por su propia cuenta están siendo trasladados al gimnasio municipal en vehículos de vecinos de las localidades cercanas que se acercaron al lugar para apoyar en las labores.
El accidente ocurrió este miércoles a las 8:54 de la mañana (tiempo de España), cuando un tren Iryo que viajaba con 147 pasajeros, incluido un bebé, chocó contra un AVE que llevaba 397 pasajeros, provocando que varios vagones cayeran por un barranco, dejando al menos 30 personas muertas.






