Autoridades de los tres órdenes de Gobierno se movilizaron a Tecámac, Estado de México, ante una toma de rehenes que se prolongó por más de 24 horas.
¿Cómo fue la toma de rehenes en Tecámac?
El 25 de junio se reportó un hombre atrincherado al interior de su casa en la colonia Los Héroes Tecámac, Sexta Sección.
En un inicio se presumió que se trataba de una víctima de esquizofrenia, pero después se reveló que el hombre es consumidor de drogas, especialmente de crystal.
El atrincheramiento habría ocurrido porque personal de una clínica de rehabilitación llegó por él para internarlo, lo que provocó la molestia del hombre.
Así, el sujeto, identificado como Miguel, tomó un arma blanca y un arma de fuego para impedir que se lo llevaran y amagó a su familia.
Dentro de la vivienda se encontraban los tres hijos menores de edad, la esposa y los suegros del agresor.
Al lugar llegaron policías municipales, pero tras conocerse que se trataba de una toma de rehenes se movilizaron elementos estatales y de la Secretaría de la Defensa Nacional así como de la Guardia Nacional.
Autoridades intentaron negociar con el hombre, pero no lograron que saliera de la casa por su voluntad o que liberara a sus familiares.
“No hay rehenes”
Durante la noche, la madre de familia de la casa gritó por la ventana que no ocurría una toma de rehenes.
Expresó que no era víctima de violencia y pidió a las autoridades irse por el miedo que causaban a sus hijos.
“Yo no soy víctima de violencia. Mis hijos están asustados porque ustedes están armados. No hay rehenes, hay miedo por todos ustedes, mucho, porque nos pueden hacer algo. Tengo hijos chiquitos”, refirió.
Al prevalecer la tensión, los oficiales se replegaron junto con el personal de la clínica de rehabilitación, si bien se mantuvo el monitoreo de la casa.
“Estamos libres”: Familiares salen de la casa
La mañana de este 26 de junio los familiares de Miguel salieron de la casa.
De inmediato fueron abordados por oficiales para conocer la situación dentro de la vivienda y el estado de salud del presunto agresor.
Tras varios minutos de diálogo, la madre de familia, sus hijos y padres, acompañados de otro hombre, regresaron a la casa.
“Estamos libres”, dijo la mujer antes de ingresar a la casa.
Minutos después, Miguel salió de la casa y fue subido a una camioneta.






