El agresor del ataque armado en Teotihuacán se quitó la vida luego de ser herido, ubicado y rodeado por elementos de la Guardia Nacional que repelieron la agresión y avanzaron hasta alcanzarlo en la Pirámide de la Luna, informaron autoridades federales y estatales.
La reconstrucción oficial señala que, tras disparar contra turistas y luego contra los propios elementos, el atacante fue lesionado en una pierna, perdió capacidad de maniobra y se replegó hacia un costado del sitio, donde se disparó al verse sin posibilidad de escape.
“Al momento de ser inmovilizado por la Guardia Nacional, él toma el arma de fuego y los testigos son coincidentes en que se acciona en su contra a una distancia no mayor a 15 centímetros”, afirmó el Fiscal José Luis Cervantes Martínez.
El Secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Carrillo, detalló que los elementos federales repelieron la agresión y lograron herir al atacante durante el enfrentamiento, lo que marcó el momento en que comenzó a ser contenido por las fuerzas de seguridad.
“El presunto agresor efectúa detonaciones en contra de los elementos, repelen esa agresión, el agresor es lesionado en una pierna”, expuso.
Castañeda mencionó que minutos después, cuando ya estaba controlado por el despliegue de seguridad, el agresor se quitó la vida.
“A las 11:45 tenemos que se quita la vida de manera voluntaria”, agregó.
El comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño, explicó que los elementos ascendieron la pirámide en condiciones de desventaja, mientras el agresor mantenía una posición elevada desde la que disparaba y observaba sus movimientos.
El mando relató que, una vez ubicado, el atacante intentó desplazarse hacia una zona más alta y después huir hacia uno de los costados, mientras era seguido por los elementos.
“Se da cuenta el agresor que es identificado y comienza a escalar más, huye hacia uno de los costados de la pirámide, donde se quita la vida”, contó.
El comandante destacó que la intervención se realizó bajo fuego y en condiciones de riesgo, lo que obligó a los elementos a avanzar por distintos flancos hasta cerrarle el paso al agresor.
El Fiscal informó que cinco elementos de la Guardia Nacional que participaron en las detonaciones ya rindieron declaración ministerial y sus armas son sometidas a peritajes.
Precisó que la Fiscalía no ejercerá acción penal contra ellos, al considerar que actuaron en cumplimiento del deber durante la intervención.
“Se encuentra acreditada una justificación por cumplimiento del deber y por lo tanto habrá un no ejercicio de la acción penal”, afirmó.
De acuerdo con la investigación, el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, actuó solo y planeó el ataque tras visitar previamente la zona arqueológica y hospedarse en un hotel cercano.
Portaba un revólver calibre 38 y 52 cartuchos, lo que le permitió recargar el arma durante la agresión contra los visitantes.
El Secretario de Seguridad estatal mencionó que el primer reporte se recibió a las 11:20 horas por la presencia de una persona armada amagando a civiles en el centro ceremonial.
Tres minutos después se canalizó el llamado a corporaciones federales, estatales y municipales, y a las 11:30 arribaron elementos de la Guardia Nacional.
El comandante Briseño señaló que en la zona operaba un destacamento de 30 elementos dedicados a la vigilancia del sitio, quienes tardaron entre nueve y 10 minutos en llegar al punto del ataque tras escuchar las detonaciones.
El saldo fue de 13 personas lesionadas, siete por arma de fuego, y una víctima mortal, una ciudadana canadiense.
Tras la intervención, se desplegaron 300 elementos de fuerzas federales y estatales para asegurar el área, desalojar a los visitantes y apoyar en la atención de los heridos, mientras se realizaban las primeras diligencias ministeriales.






