Transportistas de los municipios de Mártir de Cuilapan y Juan R. Escudero suspendieron el servicio debido a los hechos de violencia registrados ayer jueves en las localidades de Mochitlán y Quechultenango, protagonizados por las fuerzas de seguridad federal, estatal y pobladores de esta zona.
En tanto, en las bases de transporte de las rutas hacia Quechultenango y Mochitlán operan en forma normal, pero en las de los municipios de Tixtla y Chilapa, el servicio al público usuario es parcial.
Los concesionarios de transporte público confiaron que en las próximas horas se restablezca el servicio de manera normal, siempre y cuando no se registren nuevos hechos de violencia.
En los municipios de Quechultenango, Juan R. Escudero, Mochitlán, Quechultenango, Tixtla, Chilapa, Mártir de Cuilapan y una parte de Chilpancingo opera el grupo criminal de “Los Ardillos”.
Amenazas a los choferes
Ayer jueves cuando se registraba la confrontación entre los militares, agentes de la Guardia Nacional y policías estatales con pobladores de Mochitlán y Quechultenango, los transportistas de Tixtla, Chilapa, Mártir de Cuilapan y Juan R. Escudero recibieron la orden de que se trasladaran a las vías de comunicación para cerrarlas y que el que no lo hiciera tendría que pagar una multa de mil pesos.
La mayoría de los choferes desobedeció la orden.
Sin embargo, hoy viernes, muchos de los transportistas decidieron no salir con sus unidades para dar el servicio.
La Fiscalía General del Estado (FGE) no ha confirmado si durante los disturbios en Mochitlán y Quechultenango hubo pobladores heridos de bala, aunque vecinos de esa zona dijeron que al menos hubo cuatro lesionados por disparos de arma de fuego de las fuerzas federales.
Gerardo López, uno de los pobladores que resultó herido a balazos y que es vecino de la comunidad de Colotlipa, del Municipio de Quechultenango, murió, según la versión de los lugareños.





