El peso mexicano se depreció este lunes hasta tocar momentáneamente el umbral de 18 unidades por dólar por primera vez desde marzo, en una jornada errática marcada por la aversión al riesgo ante las continuas tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La cautela predominó al inicio de una semana cargada de datos de inflación y del mercado laboral estadounidense, incluido un esperado informe de la nómina no agrícola el viernes, considerados clave para las perspectivas de la Reserva Federal (Fed).
La moneda local llegó a negociarse momentáneamente en 18.0110 por dólar, aunque posteriormente moderó parte de sus pérdidas. Cerca del cierre, cotizaba en 17.9592 unidades, con una depreciación de un 1.6%.
El dólar estadounidense a su vez logró estabilizarse, mientras que los precios del petróleo subieron, aunque cedieron desde máximos de la sesión, por expectativas en los esfuerzos de mediación en Medio Oriente. El Presidente Donald Trump afirmó, más tarde, que su país ganará la guerra “muy pronto” contra Irán.
Las expectativas de la Fed
“Para los próximos días, la atención estará sobre los datos del mercado laboral e inflación PCE, ya que una lectura sólida en la generación de empleo reforzaría la expectativa de que la Fed debería mantener un tono restrictivo para hacer frente a las posibles presiones inflacionarias en el corto plazo”, dijo Monex Grupo Financiero.
Comentarios recientes de funcionarios de la Fed reforzaron las expectativas de un mayor endurecimiento monetario, tras su primera alza de tasas en más de tres años. La gobernadora del banco central, Lisa Cook, dijo este lunes que prevé que se mantengan las presiones inflacionarias en los próximos meses.
En contraste, el Banco de México mantuvo sin cambios su tasa de referencia la semana pasada y señaló que no reaccionará mecánicamente a las decisiones de la Fed, añadiendo presiones sobre el peso, que había iniciado septiembre en 16.8520 unidades por dólar, su mejor nivel desde mayo de 2024.
La gobernadora del banco central, Victoria Rodríguez, afirmó en una entrevista que el reciente debilitamiento de la moneda no generaba presiones inflacionarias adicionales a las contempladas en las proyecciones de Banxico, como se le conoce a la autoridad monetaria.
Cierre marginal de la Bolsa Mexicana
Rodríguez destacó que el peso permanecía apreciado frente a los niveles observados al inicio del año, así como respecto de los registrados en marzo, poco después del estallido del conflicto en Medio Oriente.
La moneda mexicana acumula una pérdida de un 5.5% en septiembre, aunque aún mantiene una leve ganancia del 0.3% en lo que va del año.
La bolsa mexicana, en cambio, recortó gran parte de sus pérdidas iniciales. El índice líder S&P/BMV IPCcerró con una baja marginal de un 0.07%, en 64 mil 944.41 puntos, luego de acompañar durante la sesión el tono negativo de Wall Street.
Las acciones de Regional, operador del banco Banregio, descendieron un 1.80% a 139.39 pesos. Los títulos de la cementera GCC cedieron un 1.10%, a 180.58 pesos.
En el mercado secundario de deuda, las ventas elevaron los rendimientos de los bonos gubernamentales. La tasa del papel a 10 años subió seis puntos básicos, a un 9.58%, mientras que la del bono a 20 añosavanzó seis puntos básicos, a un 9.98%.






