Son contados los turistas que se animan a tomar el sol sumidos en un olor que algunos consideran insoportable.
Los comercios mantienen al mínimo el número de empleados.

La ocupación hotelera en este verano está en niveles de 55% a 70%, cuando hace 15 años en temporada alta alcanzaba 90%, de acuerdo con cifras de la industria hotelera.






