Sergio Arturo Venegas Alarcón

Sergio Arturo Venegas Alarcón

TABLERO

  • Ni Rafael Camacho Guzmán pudo ganar
  • Liderazgo natural del rector Herrera Ruiz
  • Antecedentes de Palacios, Guerra y Lola
  • Domínguez se declara 100% universitario

Aprendices de brujos frente a UAQ

Historietario

Hace 37 años, en mayo de 1980, el gobernador Rafael Camacho Guzmán enfrentó a la Universidad Autónoma de Querétaro –liderada por el rector Mariano Palacios Alcocer- y pagó con las cabezas de la primera procuradora de Justicia del Estado y los jefes policíacos.

El tema, agravado por violaciones a la autonomía de la máxima casa de cultura, empezó con mucho menos causa que ahora.

Los estudiantes de la Normal del Estado pedían libros y un camión para sus excursiones. Hoy la UAQ de Gilberto Herrera Ruiz exige el cumplimiento del incremento de 17% prometido por Francisco Domínguez y manos fuera de su vida interna.

Aquellos normalistas de 80, encabezados por J. Dolores González, pretendieron interceptar al presidente José López Portillo en su visita a Querétaro para inaugurar la asamblea nacional de los trabajadores de la radio y televisión.

El gobierno camachista les echó a la policía judicial que en la persecución se metió a la Prepa Sur, invadiendo el terreno universitario.

Golpes y gases lacrimógenos agravaron el choque.

“Con el calor los niños se hacen pipí y se desmayan” dijo burlona la procuradora Hilda Martha Ybarra.

El Consejo Universitario –similar al que el jueves sesionó inéditamente en Plaza de Armas- se declaró en huelga, exigiendo las renuncias de los funcionarios involucrados.

El conflicto, que alcanzó tintes nacionales, se prolongó por tres semanas sin que se pudiera arreglar nada en las mesas de negociaciónn con los representantes gubernamentales.

Hasta que intervino el gobierno federal a través del secretario de Gobernación Enrique Olivares Santana, que llamó a Bucareli al gobernador Camacho y al rector Palacios que, curiosamente, sería (ojo, especuladores) el sucesor cinco años más tarde.

Camacho, el mítico y recio mandatario, reputado como uno de los mejores de Querétaro, fue derrotado por la UAQ. Se fueron a la calle la procuradora Hilda Martha, el director de la PGJ Manuel Susunaga y otros más.

Hoy, la Universidad Autónoma de Querétaro tiene más causas que entonces para enfrentar al gobierno de Pancho Domínguez. Su administración le retiene los recursos presupuestales y sus funcionarios intervienen groseramente en la vida interna de la alma Mater. Para colmo el gobernador sin filtros ofende al rector con eso de desenmarañarle sus bolas.

Por eso y más la marcha del jueves pasado, desde el Cerro de las Campanas hasta nuestra Plaza de Armas, con dos exigencias: respeto y cumplimiento.

Y mire.

En 1980, como ahora, la UAQ ha tenido al líder necesario. Mariano Palacios ante Rafael Camacho. Gilberto Herrera frente a Francisco Domínguez.

Con la diferencia de que Camacho tenía problemas de origen con la Universidad, porque el anterior rector, Enrique Rabell Fernández, había cuestionado su candidatura, pidiendo un gobernador universitario, o sea Fernando Ortiz Arana.

No es el caso de Domínguez, egresado de la UAQ, que prometía apoyar a su alma Mater y ser el mandatario que le daría más que ninguno.

El problema de los políticos es que ignoran la historia y repiten los errores.

Mal aconsejado, Pancho, piensa que puede poner al próximo rector, bajo la guía de los secretarios Alfredo Botello y José Luis Aguilera. Sus cartas: el director de Contaduría o la directora de Bachilleres.

En esa cruzada, Pancho falta a su palabra y queda en entredicho. Tanto que el secretario Botello pidió a los periodistas dejar a un lado las matemáticas y concentrarse en la creencia que este gobierno sí apoya y seguirá apoyando a la UAQ.

Como lo dijo un colaborador de Plaza de Armas el jueves: Ningún gobernador le ha ganado a la Universidad. Ni Camacho. Menos los aprendices de brujos.

Al tiempo.

Protagonistas: Enfrentados duramente en mayo de 1980 el entonces rector de la UAQ, Mariano Palacios Alcocer y el gobernador Rafael Camacho Guzmán, vivieron juntos la sucesión de 1985, cuando el ex jefe universitario se convirtió en sucesor. Atrás de ellos el siguiente rector Braulio Guerra Malo y la jefa de prensa estatal Verónica Aguirre, llegando al auditorio del Seguro Social. FOTO: ARCHIVO

-BLANCAS Y NEGRAS-

Tirabuzón.

Ahora los que se hacen bolas son los del gobierno y sus heraldos, luego de esa frase del rector Gilberto Herrera sobre las versiones de que podría ir por un cargo de elección popular. Y, claro, sería un gran candidato. No sé si independiente o por un partido de izquierda.

El Movimiento de Regeneración Nacional, sería un espacio natural para un líder con las características del jefe universitario. De hecho el presidente estatal de Morena, Carlos Peñafiel, estuvo en el informe del jueves, igual –cabe decirlo- que representantes del PRD, como el diputado local Carlos Lázaro Sánchez Tapia, además del alcalde priísta de El Marqués, Mario Calzada Mercado, su invitado personal.

A decir verdad, Gilberto Herrera Ruiz no es miembro de ningún partido y ha respetado la pluralidad de la institución que dirige, abierta a todas las corrientes. En los comicios del 2015 entraron todos los candidatos, destacadamente los del PAN, PRI y Morena.

Y claro hay antecedentes de rectores en la política. Mariano Palacios fue senador y gobernador. Braulio Guerra Malo fue presidente municipal de Querétaro y líder del Congreso del Estado. Además de Dolores Cabrera, candidata al Ayuntamiento en 2006. Los tres por el PRI, en mejores tiempos de ese partido.

Francamente no vería a Gilberto Herrera Ruiz compitiendo por el tricolor, a pesar de que uno de sus diputados, Héctor Magaña, se ha hecho presente con esa interesante iniciativa de darle a la UAQ el tres por ciento del presupuesto total del gobierno, para que no quede al capricho o voluntad del mandatario en turno.

El tema, que tiene nerviosos a algunos en el gobierno, da para mucho más, sobre todo con el antecedente (toda proporción y condiciones guardadas) de aquél enfrentamiento entre la Universidad y el gobierno de Rafael Camacho Guzmán, relevado luego por el ex rector Mariano Palacios Alcocer.

¡Ah, la historia!

-LA FRASE DE LA SEMANA-

Mensaje.

Yo quiero ofrecerle al señor gobernador que si le da a la Universidad el presupuesto al que se comprometió, yo le firmo que no aspiro ni aspiraré a ninguna contienda política con ningún partido ni de forma independiente: Gilberto Herrera Ruiz, en su quinto informe.

Así de claro.

-CINE PLAZA-

La Gran Muralla.

La que han levantado Alfredo Botello y José Luis Aguilera entre el Gobierno del Estado y la Universidad Autónoma de Querétaro, ellos sí por sus apetitos políticos personales. Resultado: Hacen bolas al gobernador Francisco Domínguez en contra de la institución que le dio carrera. Producciones Granados.

-JUGADA FINAL-

Embolado.

Al gobernador que dice ser 100% universitario y se enmaraña con las cifras del presupuesto, un antiuniversitario ¡JAQUE MATE!

Histórico: Más de cinco mil estudiantes y maestros tomaron la Plaza de Armas y calles aledañas el jueves, con motivo del inédito informe del rector de la Universidad Autónoma de Querétaro. Gilberto Herrera Ruiz, frente al Palacio de Gobierno. FOTO: RENÉ VENEGAS RAMÍREZ

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