SERGIO A. VENEGAS RAMÍREZ / GUANAJUATO: ES LA HORA DE AMLO Y EL SENADO

PLAZA DE ARMAS

  • Se debe declarar la desaparición de poderes
  • Querétaro tiene férreos controles de confianza
  • Estela Valenzuela apoya a doña Elsa Méndez
  • Una mujer, entre las afectadas por los cambios

El aviooooón: Sabino

Anarquía.

Desde el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, hasta los ciudadanos de a pie, todos estamos preocupados por lo que sucede en Guanajuato: 40 asesinatos en los últimos cinco días, lo ubican como el estado más peligroso para el país.

Por eso, el desasosiego y temor: no solo es la lucha de dos o tres cárteles lo que preocupa. Es el ataque cobarde a civiles que nada tienen qué ver en la pelea por el guachicol, las rutas de drogas, el robo al transporte ni el derecho de piso.

Pero aún, mientras los criminales matan a inocentes en Celaya, Cortázar, los apaseos, Irapuato, Salamanca, Villagrán, León, San Francisco del Rincón o Juventino Rosas,  los gobiernos federal, estatal y municipales, han sido rebasados y se muestran incapaces o cómplices ante el atropello a la ciudadanía.

Y el inepto gobernador del estado vecino, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, atribuye la escalada de los delincuentes a los operativos realizados por su administración:

Hubo un día que tuvimos sólo 3 (homicidios) y luego se desató, es reacción de los operativos que hemos tenido, de los arrestos, hemos detenido a casi 70 personas en los últimos 5 días, la reacción ha sido también de los grupos delincuenciales, no contra autoridades, sino contra población en general y, sobre todo, donde ven debilitados”, dijo apenas el lunes, tras el impresionante incremento de las ejecuciones.

Será el sereno, pero nadie se siente seguro en Guanajuato. Como vimos el fin de semana pasado, se puede estar cenando en un restaurante a pie de carretera o comiendo unos tacos, cuando llega un comando armado y atacan directamente a la ciudadanía indefensa, sin importar que haya niños o mujeres: arrasan con todo.

Por eso, ante la gravedad del problema, se deben tomar medidas igual de radicales.

No sé si la solución pase por enviar más efectivos de la guardia nacional; tampoco si deban exigírsele a los cuerpos policiacos mayores controles de confianza o si, de plano, deba solicitarse al Senado que declare la desaparición de poderes en el estado.

Esto ya se había planteado a mediados de octubre del año pasado, pero los legisladores rechazaron la petición por considerar que  el uso de dicha figura es una intervención extraordinaria, por lo que debe ejercerse con estricto apego al orden constitucional y respeto al pacto federal, de acuerdo con lo establecido en la fracción V del artículo 76 Constitucional.

En este sentido, se explicó en el dictamen, la crisis de inseguridad pública que se exponía para hacer válida la solicitud no encajaba en las normativas establecidas en la Constitución para determinar la ausencia de los tres poderes en Guanajuato.

Esta declaratoria, dice el Senado, sólo procede cuando alguno de los titulares de los poderes abandone el ejercicio de sus funciones sin aviso a causa de fuerza mayor, generen conflictos que afecten la vida del Estado, prorroguen su permanencia en el cargo o promuevan una forma de gobierno distinta a la que fija los artículos 40 y 115 de la Constitución.

El Senado de la República no tiene facultades para desparecer poderes, sino de verificar que se ha producido, aclaran. Es decir, evaden el grave problema.

¿Acaso el ataque directo de grupos armados contra la ciudadanía no “afectan la vida del Estado”?

Seguramente, los senadores ahora sí encontrarían las normativas establecidas en el 76 constitucional para determinar la desaparición de poderes.

Porque si el asesinato de 40 personas no es argumento suficiente, no sé que lo será.

Me queda claro que la desaparición de poderes difícilmente sucederá, porque ese tipo de decisiones pasa por acuerdos políticos entre los grupos parlamentarios y no por una medida basada en la seguridad de la ciudadanía y en mantener la rectoría del Estado en todo el territorio nacional.

Hace más de dos años que en Guanajuato gobierna la delincuencia organizada.

Ya es hora de que el presidente López Obrador asuma las facultades constitucionales –o metaconstitucionales- y pongan orden no solamente en Guanajuato: en todo el país.

Porque además del dolor que estos grupos han sembrado en ese estado, Querétaro  ya fue infectado por esas y otras organizaciones criminales que poco a poco van dejando a su paso la estela de asesinatos y delitos de alto impacto que, tarde que temprano, golpean a la ciudadanía.

Y eso nos afecta a todos.

Rifa insólita: El presidente de la República Andrés Manuel López Obrador presentó este martes en la mañanera el billete de la Lotería Nacional para sortear el avión TP-01 el 5 de mayo próximo. FOTO: ALBERTO MARROQUÍN

-OÍDO EN EL 1810-

¿Blindados?

En Querétaro aún se respira cierto aire de tranquilidad -a pesar de que somos 5º lugar en extorsión y las ejecuciones crecen día con día-, por los férreos controles de confianza y la capacitación permanente de nuestros policías.

A la mayoría de ellos –me queda claro que no a todos- y a las fuerzas armadas, se lo debemos.

Ni más ni menos.

-¡PREEEPAREN!-

Grave.

El Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED), organismo europeo financiado por los Países Bajos -y usado como referente por la ONU y la Cruz Roja Internacional, entre otros organismos- alertó que los cárteles de la droga en México podrían evolucionar en organizaciones insurgentes.

El documento menciona la violencia desatada en Culiacán para liberar a Ovidio Guzmán, uno de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán; la masacre de la familia mormona LeBarón en Chihuahua, y el asalto “estilo invasión militar” en Villa Unión, Chihuahua, que dejó 22 muertos.

Y da un dato por demás preocupante: en 2019, de los hechos delictivos relacionados con la delincuencia organzada, el 77% fue de milicias contra civiles. Solo el 6% fueron choques entre grupos criminales; el 15% de fuerzas estatales contra milicias.

Así o más claro.

-¡AAAPUNTEN!-

Dios los hace…

La diputada local ultraderechista, Elsa Méndez (esposa del impresentable dirigente transportista Juan Barrios), está estrenando “equipo” de comunicación social:

De buena fuente le confirmo que lo encabeza la ex jefa de prensa de Marcos Aguilar, Estela Valenzuela e incluye a personajes del nivel de Carlos Silva (La Lengua de Dante, que también presta sus  “servicios” al regidor dizque independiente.

Por cierto, ayer, durante un acto de doña Elsa, hubo molestia entre los reporteros de la fuente, porque los de Valenzuela comenzaron a tomar fotos de los comunicadores presentes.

Son transparentes.

Cambios: Iniciado el quinto año de su gobierno y ya con los tiempos políticos avanzados, el gobernador Francisco Domínguez podría hacer cambios en su gabinete. FOTO: ARCHIVO

-¡FUEGO!-

Por cierto.

Los cambios en el equipo de Francisco Domínguez, de los que ayer escribía este armero, tocarían, entre otras áreas, la de una influyente mujer, cuya oficina, está cerquita de la principal en Palacio de la Corregidora.

Yunque manda.

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