SERGIO A. VENEGAS ALARCÓN / EL GRITO, LA CEREMONIA MÁS EMOTIVA  

Sergio Arturo Venegas Alarcón

TABLERO

  • Delicado de salud el cronista Andrés Garrido
  • Todo listo para Fiestas Patrias en Juriquilla
  • Mauricio Ruiz termina con bancada dividida
  • Luis Bernardo incumple palabra a queretanos

El Grito.

Venidos a menos los informes de gobierno, que ya no son como antes, sólo nos queda el rito del 15 de septiembre, cuando el presidente y los gobernadores salen a vitorear a los héroes ante esa masa humana, plural y festiva, que lanza sus vivas ante la mención de cada uno de los héroes “que nos dieron patria y libertad”. Recordando especialmente la gesta del cura de Dolores, don Miguel Hidalgo.

En Querétaro esto, a querer o no, cobra mayor significado porque el mandatario estatal recuerda a los insurgentes desde el sitio de la conspiración, la mismísima Casa de la Corregidora.

Casa de la Corregidora: El gobernador Francisco Domínguez acompañado de su esposa Karina y representantes de los poderes legislativo y judicial, asÍ como del Ejército y Ayuntamiento. FOTO: ARCHIVO

Ahí, en la mayoría de los casos y con sólo algunas excepciones, se ha cumplido con el protocolo.  

La más destacada sin duda fue la de Benito Santos Zenea, que murió de un infarto precisamente la noche del 15 de Septiembre de 1875 cuando se preparaba para la ceremonia que entonces se efectuaba en el Teatro Iturbide, hoy de la República. Zenea apenas tenía 35 años y era muy querido, según cuentan las crónicas de la época.

El jardín central de la ciudad, construido por él, lleva su nombre, aunque en los años postrevolucionarios y hasta principios de los 80 se le dio el del general Álvaro Obregón.

Nacido en Veracruz, estudió en París y fue coronel de infantería en el Ejército Republicano, participando en el Sitio de Querétaro bajo las órdenes del general Julio M. Cervantes.

Otro caso significativo, ya en el siglo pasado, es el del gobernador Rafael Camacho Guzmán (1979-85) que al inicio de su administración remodeló la Casa de la Corregidora, entonces sede del Ayuntamiento, para adoptarla como Palacio de Gobierno. Por esa razón dio su grito desde uno de los balcones posteriores del Gran Hotel, de frente a la Plaza Constitución.

Testigo de la ceremonia a lo largo de los últimos 50 años, este columnista ha escuchado y visto la mayoría de los gritos, desde Juventino Castro Sánchez a Francisco Domínguez y en especial los de Mariano Palacios Alcocer como coordinador de comunicación social de su gobierno.

Alguna vez nos contó Mariano que platicando con gobernadores de otros estados se preguntaban cuál era el momento o acto más emotivo de sus administraciones. Uno pensaría que el de la toma de posesión, pero no. Los mandatarios, entre ellos la tlaxcalteca Beatriz Paredes, coincidieron que el del Grito.

Y bueno, con algunas variantes, el rito se cumple (ovaciones y mentadas incluidas) y algunos mandatarios agregan o restan nombres de los próceres de la Independencia y hasta hay quienes mencionan a personajes de otras épocas o gritan consignas políticas, sobre todo en el tiempo foxiano.

Por cierto, a mediados de los 70s, el entonces cronista de Querétaro el licenciado José Guadalupe Ramírez Álvarez, periodista, maestro e historiador de excepción, logró convencer al presidente José López Portillo de que se incluyera en el Grito a la Corregidora de Querétaro, doña Josefa Ortiz de Domínguez.

Anécdotas hay muchas. Algunas las ha atestiguado su servidor y otras, me las han compartido los amigos. De aquellas cuando la muy guapa primera dama Teresa Rovirosa de Calzada asomaba al balcón –antes que el arquitecto- y el respetable le saludaba con silbidos de reconocimiento.

O la del diputado abanderado Jorge García Quiroz que iba con algún ansiolítico entre pecho y espada y no le quería entregar el lábaro del Batallón Ligeros de Querétaro al ingeniero Ignacio Loyola, hasta que intervino su vocera Betsabé Guzmán y se la arrebató.

Este domingo, como todos los años, tendremos la ceremonia. En la nacional (no nos lo podemos perder) el primero de Andrés Manuel López Obrador, que alguna sorpresa nos tendrá, y aquí el cuarto de Francisco Domínguez Servién.

¡Viva México, Ca…!

-BLANCAS Y NEGRAS-

Sustazo.

Se nos enfermó repentinamente el joven cronista de Querétaro, Andrés Garrido del Toral, para quien de pronto se comenzaron a solicitar donadores de sangre a través de las redes sociales, petición que se mantiene. Su esposa, Conchita Sicilia, nos informó que evoluciona satisfactoriamente. Hacemos votos porque pronto se restablezca y nos siga ilustrando con sus libros y Queretalias de Plaza de Armas.

A quien vimos mejor y de gran ánimo este jueves fue a nuestro amigo Juan Arturo Torres Landa que prepara las festividades de septiembre en Juriquilla, incluido el corridón del domingo, para luego irse de luna de miel con su Lupita Urquiza, a celebrar sus 50 años de matrimonio. ¡Felicidades, Pollo!

Agitando conciencias:  La diputada Connie Herrera, presidenta del Partido Querétaro Independiente, con su propuesta a favor de la seguridad de las mujeres. FOTO: ESPECIAL

Ayer se aprobó en el Congreso, a propuesta de Querétaro Independiente, el exhorto al Instituto Queretano de la Mujer para el tema de mujeres seguras, incluido lo del botón, y la modificación al articulo 42 para el lenguaje incluyente.

Llama la atención que sólo la diputada Connie Herrera subió a la tribuna para hablar al respecto. Es decir, si no hay muertas o abusadas nadie se ocupa. Bueno, hasta la diputada panista Elsa Méndez estaba distraída y votó en contra el exhorto del botón.

Empezó muy bien y terminó muy mal, con una bancada partida en dos, el diputado coordinador de Morena, Mauricio Ruiz Oláes. Nunca pudo entender su papel de opositor. Hasta hubo votos  de consigna a favor de recomendados del PAN, como el magistrado de justicia administrativa Juan Pablo Rangel, ex director de Caja Libertad. Y quiere ser candidato a la presidencia municipal. Peores ha habido.

-LA FRASE DE LA SEMANA-

Exceso.

La ocurrencia de la semana le corresponde al regidor síndico Miguel Parrodi Espinoza, que comparó –en el acto del primer informe- al presidente municipal capitalino Luis Bernardo Nava con Winston Churchill y las horas más oscuras de la historia.

La adulación no tiene límites.

-TEATRO PLAZA-

Remake.

Las Horas más Oscuras de Querétaro. La crónica de un desempeño mediocre a cargo del presidente Luinston Nada con su bufón Parrodi quemándole incienso, mientras la ciudad sufre excesivo tráfico y creciente inseguridad. Dirige Pancho Domínguez.

Solo en cines.

-JUGADA FINAL-

Nada.

Al presidente municipal de Querétaro, Luis Bernardo Nava, que dicen se quiere reelegir y no ha cumplido sus principales compromisos de campaña, doble de seguridad y la mitad del tráfico vehicular, un demagógico y cínico ¡JAQUE MATE!

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