El desplome de un jet privado Cessna Citation 501 matrícula XB-BAR puso al descubierto su uso cotidiano por parte del Gobernador morenista de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, y su familia.
Según los estándares de la llamada Cuarta Transformación, incluso descritos en un “Decálogo Presidencial”, los servidores públicos tienen estrictamente prohibido usar jets privados como medio de transporte habitual. Y Navarro no cumple la norma.
El pasado domingo 4 de octubre de 2026, el Cessna se desplomó en el municipio de Ixtlán del Río, Nayarit, y se reportó la muerte del piloto Óscar Quezada y del copiloto Ángel Ricardo Granados. El avión hacía un viaje de Tepic a Aguascalientes presuntamente para recoger a la hija del Mandatario que estaba en tierra hidrocálida.
Navarro se suma al club de funcionarios que gustan de los viajes en vuelos privados y entre quienes destacan también la Gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama; el senador Gerardo Fernández Noroñay el Gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier.
Operación comercial de la aeronave
El avión que frecuentaba Navarro era operado por una empresa cuya actividad comercial registrada está relacionada con la compra-venta de maquinaria y equipo para servicios y actividades comerciales, además de otros servicios científicos y técnicos.
La empresa propietaria es CABJE, registrada en Metepec y que aparece en el padrón oficial de proveedores del Gobierno de Durango. Debido al tipo de matrícula [XB], el avión es para uso privado y no puede ser rentado bajo esquemas comerciales tradicionales.





