La ampliación del Mundial está demostrando ser un éxito competitivo. Nadie se salva de las sorpresas. La selección de Roberto Martínez no pasó del empate ante la República Democrática del Congo (1-1) en Houston y protagonizó una de las primeras decepciones del torneo. Los lusos comenzaron ganando, monopolizaron la posesión durante gran parte del encuentro, pero volvieron a evidenciar que el talento individual no siempre es suficiente.
La noche tampoco fue la soñada para Cristiano Ronaldo. A sus 41 años y en su sexta Copa del Mundo, el capitán portugués acabó frustrado, cabizbajo y lamentando las oportunidades que dejó escapar. El legendario ‘7’ se quedó a un gol de convertirse en el primer futbolista de la historia en marcar en seis Mundiales diferentes, pero el récord tendrá que esperar.
La selección portuguesa llegaba como una de las candidatas al título. La columna vertebral formada por Vitinha y João Neves, pilares del bicampeón de Europa Paris Saint-Germain, sumada al talento de Bruno Fernandes, Pedro Neto y el propio Cristiano, invitaba al optimismo. Sin embargo, sobre el césped las sensaciones fueron muy distintas.
El encuentro se puso de cara muy pronto. Apenas al minuto seis, Pedro Neto desbordó por la banda y envió un centro medido al área que encontró la llegada de João Neves. El centrocampista conectó un espectacular cabezazo para abrir el marcador.
El gol anestesió a Portugal
Los de Roberto Martínez acumularon largas posesiones y encontraron peligro únicamente a través de Pedro Neto y las constantes incorporaciones de Nuno Mendes. Mientras tanto, la República Democrática del Congo fue creciendo en el partido.
El despliegue físico africano se convirtió en un auténtico problema para los lusos. Los duelos individuales caían constantemente del lado congoleño y las amenazas de Yoane Wissa y Cédric Bakambu al espacio comenzaron a incomodar a la defensa portuguesa.
Tras un saque de esquina, Arthur Masuaku colgó un balón al segundo palo que Wissa cabeceó completamente libre para firmar el empate. El gol desató la locura entre los africanos: era el primero de la República Democrática del Congo en la historia de las Copas del Mundo después de haberse marchado sin marcar en su única participación anterior, hace ya cinco décadas.
Congo crece y Portugal se desordena
La segunda parte se convirtió en un partido abierto y desordenado. Portugal perdió el control que ejercen futbolistas como Vitinha o Bruno Fernandes y el encuentro derivó en un intercambio de golpes que favorecía claramente a la selección africana.
Incluso la República Democrática del Congo pudo darle la vuelta al marcador. Cédric Bakambu llegó a estrellar un potente disparo en el poste y volvió a dejar en evidencia las dificultades de Portugal para controlar las transiciones defensivas.
Roberto Martínez agitó el banquillo con la entrada de Francisco Conceição. Y fue precisamente el extremo quien generó las mejores oportunidades del tramo final. En apenas seis minutos, le sirvió a Cristiano Ronaldo dos balones prácticamente idénticos dentro del área. Dos ocasiones claras. Dos remates desviados. Dos oportunidades perdidas para hacer historia.
La República Democrática del Congo se sumó a la lista de sorpresas de este Mundial, siguiendo la estela de Cabo Verde ante España. Portugal, en cambio, decepcionó en su estreno y Cristiano Ronaldo deberá esperar otra oportunidad para convertirse en el primer futbolista en marcar en seis Copas del Mundo diferentes.







