SALVADOR GONZÁLEZ / ADIÓS LOBO

JUEGO PROFUNDO

Los equipos pequeños no celebran títulos… celebran momentos. Los equipos pequeños no recuerdan títulos… recuerdan anécdotas. Los equipos pequeños no tienen figuras… tienen leyendas…
Y la leyenda del “Lobo”, apenas comienza.

De la nada, en 2014 la directiva nos trajo a un delantero totalmente desconocido en el futbol mexicano y desde el inicio, desde su primer minuto, se puso la camiseta y como fruto de su esfuerzo y goles, Sanvezzo se erigió como referente y goleador del equipo y la afición lo abrazo en su corazón, cada partido, cada jugada y en cada gol, Sanvezzo nos hizo palpitar. Para Los Gallos Blancos de Queretaro, el haber tenido entre sus filas a Camilo “El Lobo” Sanvezzo ha sido un verdadero lujo. Nunca en su historia, el club queretano había contado con un delantero de tal pedigrí, y es por eso, que la figura del “lobo”, con el paso del tiempo se ira haciendo más grande. Un delantero muy completo: potente, veloz, con un excelente juego aéreo y una certera pegada, deja recuerdos imborrables en una afición urgida de triunfos e ídolos.

En tiempos de fortuna y buenaventura, como la temporada 2015, donde el equipo llego a la final del torneo y también en los torneos terribles, como este último; Sanvezzo cumplió cabalmente con lo que se esperaba de él. Muchas veces peleo batallas completamente solo y con regularidad salía victorioso. Durante su paso con Querétaro, Sanvezzo se hizo de un nombre en la Liga MX y en sus mejores momentos, en varios torneos, sonó para reforzar a equipos de mayor categoría, pero siempre le fue fiel al equipo que lo trajo a México.

Ante la escasez de triunfos y títulos, el Queretaro y su afición, históricamente han laureado a ídolos que han dejado muchísimo menos de lo que deja Sanvezzo. En circunstancias diferentes, con un futbol mas limitado y con menos goles que el brasileño, Mauro Gerk es considerado como uno de los grandes de Queretaro, por eso, sin temor a equivocarme, podría asegurar que aún no nos damos cuenta del legado que deja Sanvezzo en el club. Si algo tienen en común ambos jugadores, es la entrega y garra que dejaron en cada partido que vistieron la casaca albiazul.

En el futbol, a los recuerdos se les atribuyen características casi fantásticas y heroicas y así se empiezan a forjar las leyendas. Las leyendas, aunque parten de situaciones históricamente verídicas, cobran fuerza por una mezcla de hechos reales y de ficción. Es por eso que en Queretaro, se tiene como ídolos legendarios al argentino Mauro Gerk y a los mexicanos Marco Jimenez y a Margarito Gonzalez; y siendo honestos, y con el peligro de herir muchas susceptibilidades, ninguno de ellos tenía la calidad futbolística que tiene Sanvezzo; pero, como mencione antes, la entrega y pasión con la que defendieron el escudo es el factor que los une y los pone en el mismo contexto. Los tres jugadores antes mencionados, prácticamente terminaron su carrera en Queretaro y eso les dio un toque especial con la afición, a diferencia de Sanvezzo que busca nuevas oportunidades para seguir brillando.

Factores económicos alejaron a Sanvezzo de renovar con Queretaro, pero eso algún día tendría que suceder. El “estira y afloje” de su representante cada seis meses, terminaron por llevar a nuestro goleador histórico a buscar nuevos aires y los encontró en Tijuana. A partir del próximo torneo, el Lobo se integra a la jauría de los Xolos, su lado canido lo lleva a esa manada, donde seguramente dejara también su sello.

Las leyendas deportivas nos gustan mucho, ya que tienen esa chispa que inspira. La palabra procede del latín medieval legenda y significa ‘lo que ha de ser leído’; y la leyenda del Lobo en Queretaro, sin duda, debe ser leída y transmitida. Un equipo tan emocional y tan terrenal como Queretaro, debe tener siempre en sus filas jugadores de esa estirpe.

Ya se había ido el espíritu del equipo (Volpi) y ahora se va el corazón (Sanvezzo). Sin duda lo echaremos de menos.

Suerte en tu nueva aventura Lobo, siempre recordaremos tus aullidos en el Corregidora.

Gracias por tanto Sanvezzo.

Escribeme y platiquemos
@escritorsga

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