SABINO MEDINA / LA CFE SE SALDÓ, A MEDIAS Y POR UN PIQUITO

DESDE LOS BALCONES

La mañanera que este martes tuvo lugar en Palacio Nacional, de la ciudad de México, va a ser histórica, o ya lo fue desde antes de que se anunciara la negociación que, sobre los Contratos del Suministro de Gas, desde los Estados Unidos, a cargo de cuatro empresas: Carso de Carlos Slim, por delante y una empresa de EU, subsidiaria de otra mayor, además de la Canadiense, cuyas siglas y enunciados son difíciles de memorizar.

Se va a publicar una memoria resumida de esta negociación y ahí se verán detalles y pormenores técnicos, por lo pronto, nosotros vamos a referirnos a aquellos aspectos que no se trataron, principalmente la parte financiero económica, sobre la que muy poco se podía modificar y nuevamente decidir, dadas las difíciles condiciones internacionales que giran en contra del gobierno de don Andrés Manuel López Obrador, perfectamente asistido por el director de la CFE, hasta donde fue posible que hombre nacionalista como Manuel Bartlett podía, o pudo inclinar la balanza a favor de la industria y de México.   

Dos gobiernos de nuestro país, el de Calderón y Peña Nieto, con la parte de responsabilidad que le cupo a Vicente Fox, dejaron atada de pies y manos a la industria eléctrica mexicana, de manera tal, que muy poco se podía modificar mejorando las condiciones leoninas de los referidos contratos que lastran el desarrollo económico del país.

En resumidas cuentas, se dijo y así es, que la CFE se va ahorrar, con las revisiones de tarifas correspondientes, alrededor de 4 mil 500 millones de dólares, de un total que ascendería, de no haberse conseguido esta revisión, a poco más de 21 mil millones de dólares y ahora se estima que ese débito asciende a sólo 12 mil millones de dólares. A groso modo este fue el arreglo, faltando una empresa por finiquitar con ella las nuevas condiciones, bajo los parámetros de negociación de tarifas planas y no tarifas progresivas, a que se atuvieron estas nuevas condiciones.

El Presidente mexicano y su director de la CFE, intentaron hasta donde se pudo y lo permitieron las poderosas influencias del capital mundial y socios internos y externos asociados, sacar del atolladero técnico financiero en que la comprometieron esos CONTRATOS SE SUMINISTRO DE GAS, COMPRADO EN EU, MISMO QUE TRANSPORTARAN Y YA LO HACEN POR DUCTOS, DUCTOS CONSTRUIDOS BAJO CONTRATO CON ESAS CUATRO EMPRESAS, PERO CUYO COSTO NO CONMVIERTE EN PROPIETARIO A MEXICO, ES DECIR A LA CFE; TODA VEZ QUE LAS MISMAS SIGUEN CONSIDERANDOSE TRANSPORTISTAS DEL GAS. ¿Quién compra, quien paga y quien a quien ese fluido? Se entiende que la CFE       es el importador y no los “transportistas”.

Hasta los mismos periodistas mexicanos procedimos con gran ceguera y carentes de toda perspectiva económica frente a este problema. ¡Así ha sido siempre! Y ello no es culpa de AMLO, A QUIEN YA LE ENTREGARON LA ECONOMIA TAN MENOSCABADA Y COMPROMETIDA TAL Y COMO SE HALLA HASTA POCO ANTES DE ESTA NUEVA ATENUACIÓN DE LO ADVERSAMENTE NEGOCIADO, PRINCIPALMETE POR LOS MANDATARIOS MEXICANOS QUE NO CESAN DE LADRAR Y HASTA DE SOÑAR EN NUEVOS PARTIDOS.

Hay mucho que decir, mucho más de lo que se expuso esta mañana en Palacio Nacional, con la asistencia de los empresarios a cuya cabeza estuvo el Ingeniero Carlos Slim, que sabe muy bien el terreno que pisa, pero que nosotros no compartimos las premisas financieras del capital y sus consideraciones especulativas que hábilmente ocultaron los interesados, para no desmerecer los aciertos en la revisión de las tarifas.

Al Presidente Andrés Manuel López Obrador, si leemos bien sus movimientos y reacciones faciales, no estuvo y creo que no quedó del todo satisfecho, aunque el respiro tarifario que tuvo la CFE, entrañe un lastre menos a los costos de la dependencia económica de México a esa moderna esclavización de costos e intereses, mercado mundial del gas, centrado en demanda y oferta también mundial, parte de cuyo mercado es México, al parecer fatalmente.      

Hay verdugos de la industria eléctrica de todo tamaño: los que dejaron fracasar o simularon intentar explotar el gas de la Cuenca de Burgos. Alguna vez, quien esto escribe, trató de obtener información sobre las existencias y las inversiones que para el efecto, tuvieron lugar en esa zona.

El Ingeniero Díaz Serrano, que se hallaba comprometido en ello, alguna vez lo aborde por el rumbo del Hotel Camino Real y platicamos una vez, luego de concurrir a una segunda cita, de entrada me dijo, “aunque me jure por Lenin, no le voy a dar ninguna información” y debo reconocer que ambas pláticas fueron cordiales y correctas, pero no más.

En otra ocasión contacté por la Suprema Corte de Justicia a un ingeniero al parecer de origen Chileno; me gané su confianza momentánea y hasta me proporciono un trabajo escrito de carácter técnico que poco de aprovechó. Luego lo ví desesperado por recuperar el libelo, a grado tal que él vino a recogerlo a mi domicilio y no lo volvía a ver más.

Por lo que se ve “negocios son negocios” y no hay mexicano patriota que se atreva a desafiar a los intereses del capital mundial de cualquiera de sus ramas llamadas industriales.

Pero esta fue una negociación en la que la CFE y el país sacaron una ventaja, una atenuación momentánea a la exacerbada explotación internacional, para que al final de cuentas, la tasa media mundial de esta masa de capital crediticio, de manera que por fin no le cueste el doble y el triple, de lo que en teoría son costos de transportación, intereses conforme a las tasas bancarias y etc.

Si Rusia no hubiera frenado estos procesos de desnacionalización de su gas y petróleo que exporta a Europa, no sería la potencia que es ahora, ni jugaría el rol de equilibrio mundial con que cuenta China y el Medio Oriente juntos, además de la India y la propia Europa. Pero esto ya es otra historia y tendremos que concluir como aquel telegrama que el general Zaragoza enviara a don Benito Juárez, “Las armas se han cubierto de gloria”, aunque después del rechazo a los franceses en los fuertes de Loreto y Guadalupe, allá en Puebla, el Presidente Mexicano hubo de errar vario tiempo perseguido por la fuerza invasora.

Aquí nomas, ahora, a AMLO sólo lo persiguen dos que tres decenas de periodistas uncidos a esos intereses y tres expresidentes que, juntos, se llenaron los bolsillos y sueñan con más, según se ve la parálisis parlamentaria con que acechan boicotear a uno de los gobiernos más populares que ha tenido nuestro país.

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