Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

En Veracruz, la gente no se equivoca 

La propia diputada federal, La doctora Carmen Medel, de Minatitlán, expresó, en el instante mismo de recibir la noticia del crimen de su hija, “Maldito Yunez”.

El instinto y la intuición de una madre es muy difícil de confundir y que se equivoque. Sabe porque lo dice, su percepción sensible no la engaña, por eso las exequias de la estudiante de medicina, se llevaron con tanto sigilo, en donde las autoridades estatales estuvieron ausentes y el fiscal del Estado, fue enterado de parte de la familia, en la misma Ciudad Mendoza, que no era bienvenido.

La investigación del crimen no ha concluido, pero la hipótesis de quien haya ordenado el crimen está en el aire, a ello se suma la extraña manera de eliminar de la misma manera al supuesto o real responsable material, “para que no hablara”, conjetura la gente.

La investigación, indebidamente discurre por las manos y el “conocimiento” del gobernador Miguel Angel Yunez Linares, quien en la primer conferencia de prensa, toma por sí mismo un informe escrito que extrae de una carpeta y le da lectura a los medios, cuando en ese momento ya se sabía que el señalado como responsable material del crimen ya estaba muerto, sin dar más detalles.

¿En dónde está el arma del crimen con la cual se dispararon 9 balazos? ¿Dónde está el peritaje que acredite que el supuesto responsable disparó el arma y en qué forma fue ultimado éste y por quién o quiénes? Nada se dice, basta con las afirmaciones escritas y leídas por el gobernador Yunez para que todo resulte como se quiere hacer aparecer.

El otro supuesto imaginario, es que el crimen contra la universitaria Valeria, se produjo a consecuencia del enorme parecido de ésta, con una tercera supuesta, a la que verdaderamente se pretendía asesinar o secuestrar. ¿De dónde se extraen estos supuestos móviles del crimen, para que automáticamente se tomen como ciertos en boca del Gobernador Yunez? ¿En dónde queda la confidencialidad de las indagaciones ministeriales y la calificación penal de su fundamentación jurídico constitucional por un juez competente?

Haiga sido, como haiga sido, la apreciación de los hechos por parte de la gente en Veracruz y en el país, siembra dudas e indignación. ¿Cómo que a una joven la asesinan de nueve tiros, en un lugar cerrado de un segundo piso y a ello se añaden las confusiones sobre supuestas motivaciones, cuando lo esencial es detener al responsable, tener el arma del crimen y hacerlo que declare sobre los verdaderos móviles del crimen?

Eventos como éste se han producido a lo largo de la historia y vale más que esto se concluya en las manos de la justicia federal o estatal, pero con debida asepsia procedimental y judicial del caso. De otra manera, la sospecha seguirá rondando sobre si el crimen responde a una represalia política de quienes no jugaron la carta política del nepotismo de los Yunez en Veracruz. ¿Se habrán eliminado de la política veracruzana todos los miembros de esta familia tan fuertemente compacta en intereses y ambiciones? El tiempo lo dirá y la gente ya lo sabe desde ahora.

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