Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

SOFISTICA Y FRANCO TIRADORES LE LLUEVEN A AMLO

Hay un fenómeno político que está creciendo en las distintas élites del poder económico, político y en los medios, que enjuician y señalan sofísticamente cada acto del Presidente Electo Andres Manuel López Obrador.

Nadie está contra la crítica, ni se puede evitar; pero una cosa son los hechos, las situaciones y las condiciones objetivas del país, que alegan unos y otros; y  cuestión distinta es, no dialéctica, que quiere decir confrontar ideas, no con ideas, sino con otros hechos. Lo que casi nunca se hace.

Violentando la argumentación y el análisis, adelantamos nuestro punto de vista, también periodístico, sobre esa realidad política y sus críticos sofísticos, “fifís”, como coloquialmente los aludiera el Presiente Electo AMLO.

Vayamos al 9 y 10 de abril de 1936, cuando por fin es expulsado del país, el Gral. Plutarco Elías Calles, por aquel entonces llamado “Jefe Máximo”.

El General Lázaro Cárdenas del Río se ve obligado a expulsarlo por “…estar interviniendo en la dirección del país”… términos más, palabras menos.

¿Qué pasaba entonces y que acontece ahora? Son radicalmente distintas las condiciones históricas de 1936 y las del 2018.

Lázaro Cárdenas del Río llego a la Presidencia de la República con la aquiesencia del General Calles, el que a su vez influye para nombrarle a varios miembros del Gabinete del nuevo gobierno del general Cárdenas del Río.

Andrés Manuel López Obrador, hoy ya Presidente Electo, asciende al poder con un enorme respaldo popular y sin la aquiesencia tácita o explicita del actual régimen; lo mismo que sin el respaldo mediático de los medios desde donde hoy se le cuestiona en todos los tonos.

¿Quiénes lo cuestionan abiertamente y quiénes soterradamente? ¿En qué se centra el núcleo de esa crítica sofística doble o triplemente sofística? Misma que  no parte del examen minucioso de los hechos y las condiciones de la economía del país y de la política actual y de los factores concretos  que la determinan.

La cancelación de las obras del aeropuerto de Texcoco, ha recrudecido y acentuado las críticas ad hominen, no al país, si se me permite decirlo. Funcionarios y algunos gobernadores se embarcan en esa difícil tarea de enjuiciar los actos y hasta los propósitos políticos de cambio del Presidente Electo AMLO.

Lo mismo se hace con los propuestos y distintos colaboradores señalados, algunos de los cuáles hubieran pasado desapercibidos como la casi  totalidad de los Secretarios de Estado actuales, pero la elección popular de AMLO toca los intereses creados de muchos y algunos de ellos de gran tamaño, como EL AICM.

Cortemos por lo sano, Vicente Fox y Felipe Calderón, poderosos ex presidente de la república, los dos con fuertes intereses transnacionales, los dos en diferente tono y forma cuestionan los actos de AMLO, tanto como las determinaciones legislativas de ambas cámaras, la de Diputados y la de Senadores.   

Lo que también les ha lastimado, son las medidas de austeridad tendientes a adelgazar las cifras del Presupuesto Federal, gastos y contratos, compras y otros dispendios que se anticipan correctivos.

LOS EXPRESIDENTES PANISTAS, POR DELANTE Vicente Fox y le sigue Felipe Calderón, cada quien con las armas políticas que creen poseer, y que nunca probaron en sus respectivos gobiernos, le tiran línea al Presidente Electo, pretendiendo marcarle y calificarle, lo que según ellos está bien y está mal.

El LUNES 5 DE NOVIEMBRE, Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, de plano escribe, “licítelo” refiriéndose al AICM y hasta le indica y le puntualiza cuánto se ahorraría y el supuesto daño económico nacional de NO seguir sus directrices y las consecuencias contrarias de no hacerlo como lo propone.

Con una mediana perspicacia política, cualquiera advierte que detrás de tales expresiones, al lado de las mismas está el ex presidente Felipe Calderón y que comparte tales juicios que se hacen extensivos a las distintas posturas de las élites del PAN Y ENTRE QUIENES DIRIMEN DIFERENCIAS INDIVIDUALES Y  GRUPALES EN ESE PARTIDO.

En abril de 1936 formalmente no existía el PAN, PERO SI LA DERECHA Y LA ULTRADERECHA CON SUS MATICES VARIO PINTOS.

Vicente Fox, habla por la boca del ganso del poder que se lo permite, ejerce una especie de cacicazgo clerical político en el Estado de Guanajuato y sus ligas con intereses económicos que se mueven alrededor de los energéticos, la electricidad, el gas y la mariguana, creo y se siente con poder de seguir dando línea o pretende hacerlo, en contra de AMLO QUIEN HA DECIDIDO IMPULSAR UN RECORTE TOTAL DE LAS MAL LLAMADAS PENSIONES DEL LOS EX PRESIDENTES DE MÉXICO; EL RESTO DE LOS CUALES MANTIENEN SIGILO Y DISCRECIÓN POLÍTICA.

TODAVÍA NO LLEGAMOS AL PRIMERO DE DICIEMBRE Y YA SE PREPARAN LAS BATERIAS PARA ATACAR SUS ACTOS Y DECLARACIONES, SEGUIDOS POR LOS INTERESES QUE LE HACEN ECO, HASTA HORA, EN LOS DISTINTOS MEDIOS.

Bajo condiciones históricas diferentes a las que prevalecieron en abril de 1936 y los años subsecuentes, hoy nos podríamos encontrar con hechos y circunstancias exteriormente parecidas, no semejantes e iguales, como calcadas al carbón, sino correctivos políticos que eviten la intromisión de quienes validos del poder anterior pretenden condicionar, cuando no someter a sus intereses a los vínculos que tengan entre sí todos ellos, oponiéndose al poder popular y constitucional que ya tiene desde ahora el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador.

Así las cosas, que cada quien pruebe sus fuerzas, si las tiene; que unos y otros no crean que con su sofística abundante en prejuicios y mil malabarismo, van a poder intimidar al nuevo poder popular y CONTITUCIONAL que ostenta AMLO, para resumirlo en breves términos.

10 de abril de 1936, diciembre de 2018 es la incógnita que muy pronto, creo, se despejará aún más, en favor de la República y del Estado Político Mexicano. 

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