Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

Junio de 2018, grandes acontecimientos

“Caminante: que vas por los caminos…por los viejos caminos del Mayab….” A. Mediz Bolio.

Se amontonan los acontecimientos políticos y diplomáticos en el mundo, también los electorales en nuestro país, aunque de manera inconveniente, como lo acontecido en Piedras Negras, en Guerrero y en el Distrito Federal.

Los Jefes de Estado del G7, reunidos que Canadá, rechazaron el reingreso de Rusia al seno de ese grupo, propuesto por el Presidente Trump.

Grave error de parte de quienes así lo decidieron y un acierto de la política norteamericana, nos guste o no reconocerlo. Después de este tropezón diplomático, las cosas del comercio mundial quedan varadas y sin arreglo arancelario posible a corto plazo.

Malos diagnósticos de política económica, donde la nación fuerte discrepa de sus aliados europeos y éstos se encierran, al parecer, en posiciones de ventajas coyunturales locales, europeas, a más de irrealizables, dejando por fuera a la gran nación de Lenin que, hoy por hoy, es el escenario no sólo del futbol mundial, sino clave en el manejo de los conflictos del Medio Oriente y en toda el Asia.

El mismo día en que nuestros candidatos a la Presidencia de la República, se dan cita en las tierras del “Faisán y del Venado”, como la llamara Antonio Mediz Bolio; casi simultáneamente dos protagonistas de la política mundial: D. Trump y Kim Jung Un, Presidentes de EU y Corea del Norte, respectivamente, se reúnen a platicar en Singapur, sobre los graves problemas que conlleva el poderío nuclear de uno y otro país.

Lo que ahí se diga, haga y deje de hacer, le pesará al mundo entero; China, la India y Rusia por delante y con ello la negativa del G7 por parte de los países europeos, que rechazaron todo acercamiento a la propuesta que les formulara el mandatario norteamericano.

¿Cómo se van a comportar nuestros actores políticos mexicanos en el encuentro que tendrán, llamado debate, en la Capital de Yucatán?

Por lo que se advierte van a querer hacerse pedazos. ¿Y qué se gana con ello? Absolutamente nada, tan sólo dar testimonio probado de la pobreza política nuestra y del desentendimiento con que los mexicanos de este siglo, nos movemos en el tablero territorial de una nación y un pueblo que lo tiene todo, menos el talento histórico que se requiere y que lo hubo, en un tiempo, en la Patria de Felipe Carrillo Puerto y Alma Reed.

¿Superaremos todos esos enfoques facciosos, para asomarnos al mundo real, del que son parte nuestros problemas?

Espero que sí, suceda lo que suceda en este encuentro meramente episódico y casi sin sentido dentro de nuestras instituciones políticas.

De los crímenes habidos hasta ahora,  mejor ni ocuparse, son errores mayúsculos sin destino ni rumbo alguno, como no sea el de erosionar, más aún, la ya de por sí desgastada vida política nacional en que nos hemos ido resbalando desde hace por lo menos tres décadas atrás.

Querétaro y la UAQ nos dieron una lección de enorme civilidad en un ejemplar debate sostenido por los cinco candidatos al Senado de la República, cinco de ellos, a  cual más con sus calidades y atributos a flor de piel. En hora buena por la salud social y política de Querétaro y su Universidad, la muy siempre bien querida UAQ al 100 %, como le nombran sus hijos, patrimonio de los jóvenes de esta entidad central y cimera en la historia nacional de todas las épocas.

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