Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

Las capas medias en el escenario nacional

Simplismos aparte y sin tomar en cuenta las denigraciones del caso, que permean y oscurecen, empañan, la compresión del movimiento de la pequeña burguesía en la política nacional e internacional, sin estos lastres subjetivos de unos y otros, habrá que reconocer realmente, qué ´papel, qué rol social y político pude jugar o no la clase media en cada país.

El caso más notable de esto que intentamos analizar, tuvo lugar en forma clamorosa en EU, con el triunfo de Barak Obama, con el ingrediente político específico de la larga lucha por los derechos civiles de la población de color que arrancara desde la guerra de sucesión

Los embriones de cualquier clase media se hallan en ciernes dentro del peonaje y la esclavitud, según cada desarrollo histórico que cada país haya seguido desde la antigüedad hasta ahora, pasando por los gremios y otras formas corporativas del trabajo, tanto como el inmenso mundo plebeyo en que se fermentara la descomposición del imperio romano  y otros que le sucedieron.

Sin ir muy lejos, para no alargar el asunto del tema que hoy nos ocupa, en México, los criollos sin tierra y sin minas, por tanto sin contar con medios de explotación propios, fueron quienes inspiraron y canalizaron los reclamos sociales del pueblo todo, uno o dos millones de fuerza de trabajo, a los que acompañaron los jefes populares como don Juan Álvarez, los Galeana y los Bravo, que se unieron al torrente popular insurgente  y lo acaudillaron e imprimieron su fisonomía de pequeños propietarios y finqueros en aquella economía centrada en la exportación del oro y la plata. Valores del trabajo minero de entonces y después de ellos.

México, a principios el siglo XX cuenta con una población de no más de 16 millones de habitantes y una clase trabajadora poco diferenciada como lo fue también su trabajo artesanal y después manufacturero incipiente.

Don Porfirio centro toda su política, si así puede llamarse a eso de los enormes repartos de extenciones de tierras, casi todas baldías que coexistieron con la entrada de los ferrocarriles e impulsados por el empuje de los minerales industriales y casi de inmediato el petróleo, pegado a los litorales del Golfo de México, como ahora.

Cárdenas le da el más fuerte golpe de transformación interna, con el reparto de más de 20 millones de hectáreas y la recuperación del petróleo y los propios ferrocarriles. El salto poblacional pasa de aproximadamente de 35 millones, hasta alcanzar a lo largo del siglo 20, en tanto sólo siete décadas, sobrepasando los 100 millones de mexicanos, casi todos semiurbanos y urbanos en su totalidad, al grado de que gran parte de esta población casi 30 millones, se fue asentando en el trabajo del peonaje y los servicios en el norte capitalista con quien convivimos.

¿Qué ha pasado en todo este tiempo, poco más de ocho décadas? El país se ha transformado y la clase media apareció en todos los confines industriales, del comercio y en cualquier otra actividad que sirviera a la acumulación de capital. Pero los matices ideológicos que se han manifestado en todos los movimientos hacen que la clase media se oriente en un sentido u otro del desarrollo y también de los rezagos difusos de que todos los estamentos intermedios de que son portadores y tardan en despojarse de los mismos.

Al cambiar el Estado México su posición en lo interno y lo internacional, respecto de las principales fuerzas productivas, llámense petróleo, electricidad, bosque, tierras y comercio, las capas medias experimentan, sobre todo, el empobrecimiento, la escases de medios de vida, pérdida del ingreso con la devaluación y todo esto, con el desmadejamiento de la clase trabajadora y ya ni se diga de los campesinos, asediados en sus ranchos por la violencia social y en la desocupación abierta y latente con tendencia a agravarse.

En lo político, Lo mismo que en lo económico y en lo social, las capas medias se encuentran desplazadas, marginadas y sin ser tomadas en cuenta en sus aspiraciones de trabajo y de vida.

¿Qué hacer y qué hacen frente a este estado de cosas? Formularse, las élites, los grupos avanzados de estos segmentos, propuestas de cambio que profundicen una mayor dependencia del capital mundial, unos; otros, pugnar por un desarrollo independiente a base de recuperar los medios de trabajo más rentables y de mayor productividad; pero chocan la fuerza en contra del capital mundial y con esto la política nacional se radicaliza y se encona cada vez más.

Esto nos lleva a otro nivel de análisis económico, social y político, principalmente esto último, donde la atrofiada realidad social y económica  pretende suplirse con voluntarismo exclusivamente político, intento que son atajados con todo tipo de confusiones ideológicas, de manipulación de grandes segmentos de la lumpen pequeña burguesía y bloques completos de lumpenes delincuenciales que enrarecen la vida nacional y hasta en lo internacional, lo que no deja de afectar al propio capital que ve socavada, en cierta medida, su dominación y control de todo tipo.

Para profundizar de manera concreta, veremos más adelante las distintas estrategias partidarias, casi todas parecidas por provenir de estas élites, algunas de ellas, casi todas, parasitarias y clientelares, pero algunas con un espectro de apertura, otras no tanto, cada quien reflejando el tipo de alianza o no alianza con el capital nacional e internacional. Ni modo de no hacer hincapié en esto.

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