Sabino Medina

Sabino Medina
Sabino Medina

Desde los Balcones

En el mundo entero, todo se puede derrumbar

Aquella inspirada composición musical de uno de los hermanos Domínguez, geniales todos ellos, HUMANIDAD,,.. hasta dónde nos vaaas a llevar, .” podría cobrar presencia y actualizad trágica, allá por el extremo oriente, en aguas del lejano Pacífico, muy cerca de Corea del Norte y Japón, pegaditos a China y Vietnam y todo lo que colinda con ese vecino y lejano continente, abarcando hasta la Europa y el mundo entero.

Es un juego y cálculo de guerra co el que a nadie conviene jugar ni pensar en ello. Algo mucho más gigantesco y peligroso que mandar golpear a vendedores ambulantes, a sus líderes, en alguna capital de provincia en México, o la ocurrencia de colocar parquímetros a las puertas de las casas que, desde hace siglos nunca los tuvieron para que pudieran abastecerse de leña y carbón los propietarios de esa zona colonial, hoy denominada histórica, como el recién vendido y comprado “Teatro de la República” donde casi todas las ciudades de Querétaro, Zacatecas, Guanajuato, San Luis, etc., quedan enclavadas a metros de las Catedrales, pontificias del tiempo.

Un gigantesco lagarto marino, llamado porta aviones, armado hasta los dientes, y es poco decir, se anncia llegará por estos días a aguas cercanas a las dos Coreas, la del NORTE Y LA DEL SUR, PARA HACER MNIOBRAS, TIENEN QUE SER DE GUERRA NO PUEDE LLAMARSELE OTRA COSA.

EL Embajador de Corea del Norte ha advertido en la ONU, al mundo entero, que podría estallar un conflicto nucleare y, el sólo anuncio, acompañado por los hechos que preceden y les son concomitantes, diría algún juez mexicano cualquiera, estremece y preocupa a a humanidad entera. Es el único concepto más universal y sensiblemente válido que se me ocurre y que hasta el peor contratista de obras públicas o concesionarios de minas, tendrá que tomar en cuenta.

En la guerra nuclear, la división del trabajo cobra en sentido y un significado disiinto que ningún genial economista o contador de profecías haya podido imaginar.

¿Llegará la lumbre nuclear al mundo entero desde el lejano oriente rojo, por donde dicen que se oculta el sol todos los días? Si fuera así, yo, ni usted quisiéramos vivir para mirarnos por última vez; y lo mismo nuestros nietos y todos aquellos que ya no nacerán después de este holocausto mundial, sin acordarnos para nada de NOSTRADAMUS, aquel doctor de la Corte de Catalina de Médicis, sufista o vidente acaso; pero eso sí dotado de una imaginación comparable a la de Julio Verne, ésta última totalmente optimista de la ciencia y la tecnología, que hoy hace posible la existencia de este portentoso lagarto, dotado de misiles nucleares y otras yerbas que evaporarían de golpe al propio Océano Pacífico, Mar del Sur y la propia inmensa Siberia. Una destrucción total y sin límites que el propio diablo tampoco se salvaría, así estuviera metido en el Pentágono o en cualquiera otro sitio que se crea segunro e inexpugnable. ¡Y NOSOTROS ESCRIBIENDO EN PLAZA DE ARMAS! QUE INOCENCIA SUPINA.

Esto me preocupa ahora y no los ex gobernadores, que caen o no presos, sean del partido que sean que, al fín y al cabo, son puros escarceos preelectorales de lo que se está decidiendo en otras partes, o que ya está decidido a la espera de más acontecimientos. NO DIGO MAS y ustedes tienen la palabra Y LA VIDA EN SUS MANOS. Si es que se puede, como rubrica abstractamente Ricardo Anaya, entre frase y frase ante la TV que se ve. HASTA ENTONCES, diría don Vicente Lombardo Toledano, hasta entonces con la gota de sangre Israelita que acaso llevaba de los emigrados al norte de Puebla y Veracruz. HASTA ENTONCES….

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