Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

México, el gran escenario de observación de la crisis mundial

Este próximo sábado 1º. de diciembre, México se convertirá en el gran centro de la observación mundial por dentro y por fuera del país. Será así, porque ya desde hace rato, en esto lo han convertido las movilizaciones de inmigrantes de Centro América en una de las fronteras entre la gran potencia mundial y el país de los Mayas y los Aztecas, con toda la carga histórica que ello conlleva.

Fenómenos parecidos se han dado antes en los Balcanes, con la desmembración de Yugoslavia y con la deuda impago de Grecia, atada como un pequeño Prometeo a las finanzas de Europa, a pesar de su prodigiosa cultura y belleza natural que, como una prodigiosa flor se levanta por el Mediterráneo en un haz de  hermosas islas que son parte del pasado de los dos más grandes troncos culturales de Occidente.

Problemas hay y han existido en todas partes y en todas las épocas, de ello no debemos alarmarnos sino aprender a sortearlos y resolverlos.El pueblo Chino, por ejemplo, se nos informa estará representado por su Presidente XI JINPING y no muy lejos de él se hallaran los invitados y asistentes de la gran Nación Norteamericana, con la presencia emblemática de IVANKA TRUMP, la hija del Presidente D. Trump y una centena de funcionarios de su gobierno.

Xi Jinping, llega a nuestro país procedente de España, esta nación que acaba de pasar por una negociación difícil y pesada con la Gran Bretaña, por el viejo problema de Gibraltar.

El mundo entero, en la época del capitalismo mundial se mueve entre contradicciones, entre problemas; Rusia acaba de pasar o está transitando un diferendo con su viejo vecino y hermano Ucraniano que, por atreverse a transitar con sus barbos de guerra por el Mar Negro, mar territorial de Rusia y colindante con Ucrania, viven su pasado en el presente nuclear poderoso del nuevo jefe del Kremlin Vladimir Putin, antiguo hombre de la inteligencia política en la Alemania del Este.

Nada nuevo y todo es viejo como la humanidad entera de siempre. Las formas y los manejos cambian, según el contenido de cada época.

¿Qué verán y qué observarán estos personajes en la Cámara de Diputados mexicana de San Lázaro? Esperamos que nuestras tribus y fracciones parlamentarias no enseñen el cobre de sus diferencias que apenas si remedarán convertirse en anécdotas, como cuando Julio César conquistando Las Galias, se aprestaba a cruzar el Rubicón para después ser asesinado por senadores de entonces, a la cabeza de los cuales se hallaba su hijo Bruto.

Nada catastrófico le acontece a México, como quieren hacernos creer una docena de gobernadores menores recién llegados a sus Estados, provincias de la gran Barataria del petróleo, el huachicol y las divisas del comercio mundial, fugitivas y movibles, como no lo era la isla que le daban a gobernar a Sancho Panza.

 Acaban de querer asustar a Andrés Manuel López Obrador, con la caída de 24 mil millones de dólares deducibles del índice de capitalización de la Bolsa Mexicana de Valores.

¿Qué quiere decir eso? ¿A dónde se orientan esos manoseos especulativos? Habría que preguntárselo al Presidente XI JINPING, que el sí sabe de auténticos desafíos entrando en la disputa del lejano Océano Pacífico y no le tiemblan las corvas ni cuando se topan en esos espacios las flotas de los más poderosos portaviones dotados de armas nucleares.

Así que por favor, señores legisladores mexicanos, no se les ocurra desplegar algunos de sus visajes parlamentarios contra alguno de nuestros invitados, porque si bien México es, el centro político momentáneo  del mundo, no por ello estamos en el Medio Oriente, ni en esas geografías donde las democracias sociales y las cristianas parecen dominar el escenario.

Será un gran día para la política mexicana y para Andrés Manuel López Obrador, el nuevo Presidente Constitucional de México y nuestros ilustres invitados tendrán que registrar que, también, en esta orilla del Tercer Mundo Latinoamericano sopla la brisa que empujara a las naves de Ulises, aquí en el Anáhuac, con otra denominación, “El Lago de Texcoco”, todavía semivivo y sin aeropuerto espectacular, de lujo especulativo. ¿ESTAMOS?  ¡Que les vaya bien a los bolsistas, con su botín de 24 mil millones de dólares y lo que resulte de intereses! El resto lo platicaremos después cuando se hayan ido los invitados.

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