Sabino Medina

DESDE LOS BALCONES

AMLO y los gobernadores

AMLO ES Presidente Electo no más, por el momento; ustedes, cada uno son, respectivamente, son gobernadores constitucionales en sus Estados y con una Constitución política particular a la que tienen que atenerse. Y de esto último nada dicen en su documento.

Por otro lado, los asuntos del Estado político mexicano en general, no se pueden centrar en los sujetos titulares de los Poderes Ejecutivos en particular, de cada  Ejecutivo local y, mucho menos, constreñirse en un sentido u otro en la titularidad del Poder Ejecutivo Federal.

Quienes alegan lo contrario, ocultan otros intereses particulares y de grupo y, en el peor de los casos, intereses turbios que van contra la propia burguesía nacional, esto es, contra la sociedad civil si se les antoja más cómodo el término,  en tratándose de cuestiones de la mal llamada economía global, donde todos enmudecieron al amparo de cualquier teología jurisprudencial del caso.

Constituir un bloque, cofradía o como quiera denominársele a la reciente querella de los gobernadores estatales, contra las propuestas constitucionales en torno a las “coordinaciones generales en los Estados” y en contra de la llamada Guardia Nacional y todo lo que ello implica la renovación normativa de la Seguridad Nacional es, de entrada, inconstitucional si se pretende que proceda, a la manera como en las antiguas monarquías, haciendo las veces estos grupos de interés de una Junta de Notables, a la manera de como procedía la nobleza y los cardenales Mazarino y  Richelieu que merodeaba alrededor y por dentro de los espacios de los monarcas absolutos.

¿Sobre qué bases legales o políticas, los 12 o más gobernadores que quisieran sumarse a sus caprichos oligárquicos, se agrupa el núcleo de gobernadores panistas para impugnar las propuestas, que ya son leyes generales sancionadas por ambas cámaras, a título de mal entendidas “controversias constitucionales”, sin que exista materia formal y material para tales diferendos?

¿Un poder gremial corporativo sería el sujeto con interés jurídico constitucional para tal controversia?

¿Y cuál sería el acto reclamado? ¿La inconstitucionalidad de los cambios constitucionales llevados a cabo por ambas cámaras, la de diputados y la de senadores? Querrán decir con ello, los impugnadores de AMLO, Y NO LAS NORMAS QUE PRETENDEN TACHAR DE INCONSTITUCIONALES, QUE LOS GOBERNADORES, CADA UNO DE POR SÍ Y EN GRUPO, LO MISMO QUE LOS PARTIDOS Y LOS LEGISLADORES QUE SE SUMARAN A TALES PRETENSIONES, SE CONVIERTEN EN SUJETOS META CONSTITUCIONALES, FRENOS Y CONTROLES QUE ANULARÍAN EL ACCIONAR DE AMBAS CÁMARAS.

¿No sería eso, una manera de anular al poder legislativo en sus dos cámaras y al poder ejecutivo federal en consecuencia que, junto con el poder legislativo propone e impone cambios en la esfera federal de cada una de las entidades y con carácter de generalidad y obligatoriedad sin dedicación particular alguna?

Ese es una parte del alegato; pero a estas alturas los propios mandatarios estatales ya han violado y pervertido su propio interés constitucional que dicen les asiste, al plantear anticipadamente un reclamo, por escrito y en colectivo, contra el Presidente Electo y no contra el Titular del Poder Ejecutivo en funciones, además de los términos rijosos con que califican subjetivamente a un sujeto político que, en ese momento, todavía no está en el ejercicio pleno de las facultades y cuyas violaciones constitucionales que se le atribuyen no le son propias. ¿Cómo va a resolverse esta contradicción de mera opinión política dispersa y sin sentido? Tal planteamiento es atractivo para los medios informativos y desinformados que se interesan por cualquier diferendo que degrade a equis o zeta personaje, siempre que desagrade y contravenga los intereses creados.

Por otra parte, la Carta signada a toda plana y dirigida a AMLO, lo mismo que algunas intervenciones publicitarias de dirigentes y legisladores de la oposición, vician de origen, sino existieran otros a priori, otros motivos e interés, como los arriba expuestos, como toda pretensión de impedir “haiga sido como haiga sido”, que la determinación constitucional de una contienda electoral determinó con las consecuencias, que estos mismos impugnadores no vieron jamás en anteriores reformas a los artículos 27 constitucional y demás reformas en materia de tierras y aguas, energía y electricidad, a los que si se les concede amplio efecto retroactivo.

Ni siquiera el  GOBERNADOR DE Nuevo León, el mal llamado “BRONCO”, FIRMÓ ESE MAMOTRETO DE CARTA PESIMAMENTE REDACTADO, OSCURO, CONFUSO Y CONTRADICTORIO A MÁS NO PODER.

¿Qué se quiere decir con eso de que: “El federalismo es una decisión constitutiva de la Nación mexicana? Un arreglo institucional que asigna responsabilidades y deberes para mejor proveer al bienestar de los mexicanos.”?

El Estado Mexicano es la totalidad del Estado constitucional político mexicano; no la Nación, como tampoco existe norma constitucional alguna que diga qué cada mandatario local jale por donde le dé la gana y hacia donde el apetito se incline de  la ambición política que la elección presidencial cuestionó en  contra de casi todos ellos en lo que se refiere a la elección Presidencial y la mayoría legislativa en ambas cámaras

Pero queda mucha tela de donde cortar; eso, si estos gobernadores no la tienen bien escondida y calculan que van a salirse con la suya sumando sexenios y sexenios. ¿Quién les aconseja o mal aconseja? Esto último ya  tiene  su historia.

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