A bordo de un auto deportivo, es como Alejandra Guzmán arribó al escenario del Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez para ofrecer una noche de mucha energía, rock y música, además de reflexiones y grandes recuerdos.
Acompañada de seis músicos, cuatro bailarines y una corista, Alejandra armó una fiesta rockera, en donde los riffs de guitarras, la batería y las luces estridentes estuvieron presentes en todo momento.
Y desde que apareció a bordo del vehículo, portando un vestido negro, con los hombros descubiertos, botas altas y guantes, comenzó a interpretar sus éxitos, siendo “Mírala, míralo” el primero que inició el show y que de inmediato prendió al público.
Cinco pantallas gigantes al frente del escenario fueron el marco perfecto para los juegos de luces que prendían y apagaban al ritmo de la música.
“Querétaro, gracias por estar aquí conmigo. Qué bonito verlos después de un año de sufrimiento. La música me ha ayudado en momentos muy fuertes; es difícil poder cantar llorando, pero creo que eso es lo mejor que puedo hacer con tanto dolor y algo que siento todavía”, dijo al público al hacer referencia sobre el complicado estado de salud que tuvo, además del luto que enfrentó por la muerte de su madre, la primera actriz Silvia Pinal.
“Cuídate con el corazón”, “Rosas rojas” fueron algunos de los temas coreados por las casi cuatro mil personas que acudieron al recinto queretano.
“A mí me tuvieron que arreglar todo. Estaba totalmente destruida por dentro. Gracias a Dios, no pasó a mayores y puedo estar aquí frente a ustedes. Es una suerte estar viva“, comentó.
La Guzmán había sido intervenida de cinco cervicales, dos lumbares y le habían colocado cemento en el sacro.
“Tengo un pobre corazón” fue otro de los temas que interpretó antes de volver a elevar la energía al hacer una aparición montada en una motocicleta para cantar “Mala hierba”.
“No le debo nada a nadie. Ahora celebro poder cantar y bailar“, comentó la Guzmán a sus fans.
El complicado estado de salud de Alejandra lo superó gracias a la música y así preparó este show, “Los que nos quedamos”, con el que se encuentra visitando distintas ciudades como Querétaro.
“Llama por favor”, “Volverte a amar”, “Hacer el amor con otro” llegaron a la velada antes de hablar de su maternidad y ofrecer el tema “Yo te esperaba”, cantando en un segundo piso, mientras en la parte de abajo del escenario apareció una esfera gigante transparente con un bailarín haciendo contorsiones al ritmo de la música, emulando el crecimiento de un capullo.
“A mí me fue muy bien en la maternidad“, dijo Alejandra haciendo referencia a su hija Frida Sofía, con quien se mantiene distanciada, luego de unas declaraciones de la joven contra su abuelo Enrique Guzmán.
Una noche de rock y homenajes
La energía y el rock se mantenían en ascenso con diversos movimientos escénicos. Así llegó “Hey güera”, haciendo referencia a Paulina Rubio, valiéndose de sus dos bailarinas con largas pelucas rubias.
Ya portando un vestido corto en color hueso, la rockera continuó con su show con temas como “Un grito en la noche” y “Reina en la noche”.
Ya con un vestido plateado, trajo a su show “Tan solo tú”, tema que lanzó con Franco de Vita, quien apareció cantando con ella en las pantallas, además de “Despertar” y “Ángeles caídos”. También llegaron “Loca” y “Tú serás”.
Alejandra dedicó una buena parte del espectáculo a sus padres, Silvia Pinal y Enrique Guzmán.
En las pantallas aparecieron varias imágenes de la actriz de la Época de Oro del Cine Mexicano, de su exitosa carrera, así como de su etapa de madre con Alejandra de niña.
Todo esto, mientras la rockera cantaba “Los que nos quedamos”, tema que le da nombre a la gira y que le sirvió de catarsis para superar el fallecimiento de su madre.
Y para dedicarle un espacio a su papá, Enrique Guzmán, también aparecieron fotos de él como rockero y figura juvenil de la música, mientras se escuchaban muchas de las canciones que convirtió en éxito.
Alejandra apareció con un sensual traje de presidiaria para cantar “El rock de la cárcel”, “Agujetas de color de rosa” y “Popotitos”, que el público respondió poniéndose de pie para bailar.
Y qué mejor forma de concluir el show, a casi dos horas, que hacerlo con una ambientación galáctica y una gigante mano articulada para dar paso a la interpretación de “Eternamente bella”, que dejó a los fans con la energía a lo alto y totalmente satisfechos de lo ofrecido por Alejandra Guzmán.
Éxitos y recuerdos
Con imágenes y videos, Alejandra Guzmán trajo al escenario a sus padres, Silvia Pinal y Enrique Guzmán.
Como un homenaje a la primera actriz, cantó “Los que nos quedamos”, tema que le sirvió de catarsis para superar su muerte.
Para recordar al cantante, Ale interpretó algunos de los éxitos de su época como “El rock de la cárcel”, “Agujetas de color de rosa” y “Popotitos”.






