El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, abandonó el Centro Federal de Readaptación Psicosocial de Morelos (Ceferepsi 16) para continuar en prisión domiciliaria el proceso que enfrenta por el presunto delito de lavado de dinero, modificando así su situación de reclusión.
Su salida ocurrió después de que un juez verificó el cumplimiento de las condiciones impuestas para modificar la medida cautelar, entre ellas la colocación de un brazalete electrónico que permitirá a las autoridades monitorear de forma permanente su ubicación en su nuevo domicilio legal.
“El exgobernador ya cuenta con un brazalete electrónico que permitirá a las autoridades mantenerlo monitoreado”, indicaron fuentes federales tras la audiencia en la que se autorizó el cambio de medida cautelar de confinamiento.
Aunque desde 2023 tenía autorizado continuar su proceso en prisión domiciliaria, Borge permaneció internado hasta cumplir con los requisitos fijados por el juez. Además, semanas atrás fue absuelto del delito de delincuencia organizada, por lo que el único proceso penal que aún enfrenta es por presunto lavado de dinero.
Investigaciones por venta irregular de predios estatales
La investigación se deriva de la presunta venta irregular de 24 predios propiedad del Gobierno de Quintana Roo a precios inferiores a su valor comercial, una operación que, según las autoridades, benefició a familiares y presuntos prestanombres, además de causar un millonario daño patrimonial al erario.
Borge fue detenido en junio de 2017 en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Panamá, cuando intentaba viajar a Francia. Meses después fue extraditado a México, donde permaneció recluido hasta este viernes dentro de la cárcel federal.






