Marchan trabajadores, comerciantes, colonos e indígenas; no asistió el gobernador Domínguez

SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

“Pancho decía que todo cambiaría; mentira, mentira, es la misma porquería” coreaban maestros queretanos al desfilar este 1 de Mayo, en una de las muchas expresiones de protestas registradas con la participación de más de 15 mil trabajadores de las centrales tradicionales CTM, FTEQ, CROC y de sindicatos federales, convocados por la Alianza Sindical, pero también independientes y grupos de choferes, comerciantes y colonos que desfilaron por las principales calles de la ciudad y celebraron mítines en Plaza de Armas y el Jardín de la Corregidora.

Así revivió este miércoles la marcha obrera en memoria de los mártires de Río Blanco y Cananea, suspendida hace tres años por los incidentes y abucheos en contra del gobernador Francisco Domínguez Servién, a quien los trabajadores del sector salud exigieron el cese del secretario de Salud. Julio César Ramírez Argüello, culpándolo del desabasto de medicinas y mal servicio en los hospitales y de perseguir empleados.

Portando mantas y pancartas los contingentes caminaron por la Avenida Corregidora, desde Zaragoza y hasta el centro de la ciudad para rematar con actos cargados de oradores, especialmente el realizado frente a Palacio de Gobierno, en donde se instaló un templete debajo de la oficina del ausente mandatario estatal.

Ahí, presididos por Alejandro Olvera Hernández, hablaron los viejos líderes cetemistas como Miguel Rodríguez y Ceferino Ramírez para protestar en contra de la corrupción, pero también nuevos dirigentes, como la del sindicato de salud, Fabiola Cárdenas Díaz-Barriga, que demandó la renuncia del secretario del ramo o el de la CROC, Antonio Rodríguez Sánchez que criticó la protección de los políticos del PAN, PRI y Morena a las outsorcing en la nueva ley laboral.

Desde esa tribuna y con el sol a plomo, María Esther Luna, del INEA y sindicatos de las dependencias federales, llamó a reinventar los liderazgos y democratizar a las organizaciones sindicales. “Esperamos con ansias la Cuarta Transformación” remató.  En esa misma línea José Luis Medellín Gutiérrez, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación, se declaró a favor de la transparencia, rendición de cuentas y revocación de mandato.

Mientras tanto, desfilaba un numeroso contingente de trabajadores del Seguro Social que hizo su propio acto a los pies del monumento de La Corregidora, en el jardín del mismo nombre, y otros grupos de comerciantes, colonos, choferes, indígenas y de la comunidad LGBT que marcharon a la retaguardia por la Avenida Corregidora, seguidos por patrullas, ambulancias y camiones de limpia.

“¡Que no, que sí, ya volvimos a salir!” gritaban los manifestantes, mientras taxistas desplegaban una manta frente al Museo Regional cuestionando al gobernador Francisco Domínguez por no garantizarles seguridad. Mientras el gremio padece asaltos, robos y asesinatos. Igualmente los del Frente Estatal de Lucha denunciaban el incumplimiento a los compromisos con el sector vivienda y los de la Unión de Comerciantes Indígenas exigían respeto a su trabajo.

Más tarde, encerrados en un auditorio, funcionarios públicos encabezados por el mandatario estatal firmaban un “Acuerdo por la Paz Laboral y el Progreso de Querétaro” con la participación de J. Cruz Araujo, de la CTM; Eric Osornio de la CATEM y Jorge Rivadeneyra, presidente de Canacintra y representante del sector patronal.

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