El Gobernador Pablo Lemus condenó la violencia registrada el domingo afuera de Casa Jalisco, que atribuyó a un grupo de choque ajeno a la marcha ciudadana por el agua, y anunció que ordenó investigar la actuación de la policía para sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza.
En un mensaje en video, su primer pronunciamiento tras la protesta, el mandatario reconoció que fue un día difícil para Jalisco, ya que, por un lado, hubo una manifestación importante y ejemplar que reunió a cerca de 10 mil personas y, por el otro, un episodio que duele como Ciudad a raíz de la incorporación de un grupo de choque de 400 personas que tenían la intención de generar violencia a fin de quitarle legitimidad a una marcha verdaderamente ciudadana.
“Muchas de estas personas iban encapuchadas, armadas con piedras, tubos, martillos, petardos con clavos, bombas de gas y estas agredieron a las mujeres policías que habían sido asignadas para acompañar y proteger tanto a la manifestación como a la casa de descanso para personas de la tercera edad ubicada a un costado de Casa Jalisco. En ese momento, comenzó algo distinto”, señaló el mandatario.
“Eso ya no era una manifestación pacífica, se convirtió en un enfrentamiento que duró alrededor de 3 horas. Estos enfrentamientos pusieron en peligro a los asistentes, a las familias, a las niñas y niños y adultos mayores”.
Lemus informó que el saldo fue de varios manifestantes lesionados, 39 detenidos y 28 oficiales heridos, dos de ellos de gravedad. Uno con fractura de cráneo y otro que perdió un dedo tras ser golpeado con un tubo con filo.
Inicio de las indagatorias de derechos humanos
El Gobernador reconoció que en la revuelta quedaron atrapadas personas inocentes, familias y periodistas que documentan los hechos, y lamentó que hayan vivido esa experiencia.
Dijo que desde la noche del domingo pidió a la Fiscalía del Estado revisar minuciosamente las detenciones caso por caso, y que hasta el momento han sido liberadas 12 personas. La Fiscalía, agregó, informará durante el día sobre nuevas liberaciones.
Asimismo, ordenó revisar todos los videos para investigar la actuación de la policía y sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza.
“Manifestarse pacíficamente es un derecho que vamos a garantizar siempre, pero las agresiones y los posibles abusos de autoridad deben de investigarse con rigor y sin ninguna excepción”, afirmó.
Indicó también que la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que acompañó la marcha desde el inicio, abrió una investigación de oficio, y se comprometió a colaborar con la información que se solicite y a atender puntualmente cualquier recomendación.




