Después de que S&P Global Ratings bajó de estable a negativa la perspectiva de la calificación de México, ahora hizo lo propio con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
S&P bajó de estable a negativa la perspectiva de las notas de las empresas energéticas estatales, las cuales actualmente se encuentran en BBB para los dos casos.
Ayer, la agencia revisó a la baja la perspectiva crediticia de la calificación soberana del país, argumentando resultados fiscales persistentemente débiles, crecientes niveles de deuda y escaso crecimiento económico.
La calificadora modificó la perspectiva de México, pero confirmó la calificación en BBB, dos escalones por encima del grado especulativo.
En su comunicado de acción crediticia del país, S&P destacó que el continuo apoyo fiscal sustancial a Pemex y a la CFE continuaría empeorando la rigidez fiscal de México.
“El déficit del Gobierno general en 2025 fue de 4.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en comparación con 5.2 por ciento en 2024 y el promedio de 2.7 por ciento entre 2019 y 2023. Los ingresos del Gobierno general han aumentado gradualmente desde 2022. Por lo tanto, los déficits fiscales moderadamente elevados derivan del aumento del gasto (incluyendo el gasto social) y de la carga de intereses, así como a la materialización de pasivos contingentes de las empresas del sector público mexicano, especialmente Pemex“, refirió.
La calificadora prevé que todas las amortizaciones de la deuda de Pemex se financiarán con transferencias del Gobierno federal.
“Los deficientes resultados operativos de Pemex podrían llevar al Gobierno a dar más fondos para cubrir futuras pérdidas financieras, lo que ampliaría el déficit fiscal“, advirtió.
“El soberano no garantiza formalmente la deuda de Pemex ni de la CFE. Sin embargo, continuamos considerando que la probabilidad de que el soberano brinde respaldo extraordinario a ambas entidades es casi cierta, como ocurrió recientemente. De tal manera, calificamos a Pemex y a la CFE en el mismo nivel que el soberano, a pesar de sus perfiles crediticios individuales más débiles“, agregó.





