RECHAZA UAQ A 14 MIL

La UAQ Admite 3 de cada 10 aspirantes; hay una política oficial para achicar la educación pública, advierte el rector. Gilberto Herrera Ruiz, que concluye su periodo el 15 de enero de 2018. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ
La UAQ Admite 3 de cada 10 aspirantes; hay una política oficial para achicar la educación pública, advierte el rector. Gilberto Herrera Ruiz, que concluye su periodo el 15 de enero de 2018. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS RAMÍREZ

pesar de las limitaciones presupuestales que le hacen rechazar a siete de cada 10 aspirantes, más de 14 mil este año, la Universidad Autónoma de Querétaro está cerrando el año en el top ten de la educación superior en México, con el sexto lugar por su post grados de excelencia, con más de tres mil alumnos y más de mil 200 becarios Conacyt, compitiendo con la UNAM, el Politécnico Nacional y otras instituciones, expuso el rector Gilberto Herrera Ruiz a través de la radiodifusora universitaria.

Esto, advirtió, nos hace posicionarnos como una universidad importante a nivel nacional en los espacios más complicados que son los post grados, porque un post grado necesita hacer investigación, de laboratorio de primer nivel, etc. para poder cumplir con sus funciones de investigación de alto nivel. Y bueno la política de ingresos por méritos, incluidos los post grados., que es una cuestión que nos interesa mucho. Que ningún estudiante con capacidad se quede fuera de la Universidad sin estudiar.

Reconoció sin embargo el desafío de ampliar la matrícula para responder a las necesidades del estado, pues actualmente rechazan al 70 por ciento de los solicitantes y en algunos casos, como el de Ingeniería y Medicina hasta el 80 y 95, respectivamente. Los datos son dramáticos, porque en el año 2000 admitían al doble. Advirtió el doctor Herrera Ruiz que hay una política gubernamental de ir achicando la educación pública. Así, en 2014 se quedaron fuera 11 mil 400 aspirantes, en 2017 más de 14 mil y la cifra puede elevarse en los próximos años.

Ya no hay recomendados ni listas especiales. Si hay 100 lugares entrarán los 100 mejores. Ahora hay que seguir aumentando los espacios para que nadie con capacidad y que apruebe el examen de admisión se quede fuera. Y este es el gran problema, casi 6,800 aprobaron el examen, de los 14 mil solicitantes y no encontraron espacio en la Universidad por falta de capacidad física.

Explicó que “hay una política gubernamental de ir achicando a la educación pública. El mercado estudiantil es finito y si se abren nuevas escuelas particulares, se están llenando de los que no encuentran espacio en la universidad pública. Ese es el hecho fundamental. Si se abre la Universidad de Arkansas porque hay un espacio es porque hay un nicho. Hay varios secretarios de Salud a nivel federal que acabando su responsabilidad ponen escuelas de medicina y gobernadores que ponen universidades también porque encuentran el nicho y saben. Entonces ha habido una falta de interés tanto a nivel federal como estatal de fortalecer la educación pública y ese es uno de los grandes problemas que debemos acabar”.

De manera que qué ha hecho la Universidad, preguntó. Que los pocos espacios que tenemos sea para la gente que se lo merece y no para los recomendados que tienen palancas. En 2014 se quedaron fuera 11 mil 400 se quedaron fuera y en 2017 fueron 14 mil. Da para cinco universidades particulares más. ¿Y qué va a pasar en dos años?.

Se escuda el gobierno en que no hay dinero y cómo sí lo hay para ciertas obras de infraestructura que tal vez no cambian vidas. Y no hay dinero para la educación pública que sí cambia las vidas y el futuro de muchas familias.

Falta de visión en las políticas públicas. Mientras la educación pública no sea negocio no va a haber interés de ponerle recurso ahí. Es algo que tenemos que ir cambiando, planteó el rector.

En el año 2000 el porcentaje de admisión era de más de 60 por ciento de los alumnos. 63.4% lograban ingresar. Y ahora es sólo el 30 por ciento y seguirá bajando.

Yo recuerdo, compartió con el auditorio, que el rector Enrique Rabell Fernández, al que vamos a hacerle un gran homenaje, me platicaba que en su tiempo, en los setenta, 76-79, `él salía a las calles a buscar a los alumnos que entraran a la Universidad. O sea, no había rechazados.

-Y 40 años después tenemos una gran problemática y no estamos haciendo nada para reducirlo.

Falta de espacios, falta de presupuestos y falta de apostarle. La educación ya no es el futuro, es el presente. Un joven que recién egresa está cambiando la realidad no solo de su familia sino de su entorno del país en todos los sentidos.

En la Escuela de Bachilleres estamos logrando sólo rechazar al 50%, en Ingeniería el 80 y en Medicina el 95%. Hay mucho por trabajar. Si tenemos un global del 30% pero tenemos áreas en que es mayor. Y, bueno, estamos trabajando el semestre cero para quienes vienen de un espacio deficiente de educación y no pueden aprobar el examen o alcanzar el puntaje necesario. Y se les refuerza con materias. Hay un pésimo nivel en primaria y secundaria en este país.

Este semestre tenemos alrededor de 4,300 solicitantes para ingresar en enero.

El año pasado ingresaron 1,300.  Y por eso queremos,continuó, que este semestre sea de preparación para poder ingresar. En nueve de nuestras unidades académicas tienen ingresos en enero. Queremos lograr que haya en las 14 para ampliar la cobertura. Lo tenemos en Bachilleres, Ciencias Naturales, Psicología, Derecho, Medicina, Bellas Artes, Contaduría, Informática, Enfermería, Ingeniería. Y en los campos de los municipios.

Fortalecemos nuestro ingreso en enero, porque no tenemos capacidad en agosto. Contamos con 32 programas educativos en los municipios, 32 carreras. Tenemos más de tres mil alumnos. Y estamos abriendo dos campus nuevos para agosto: Peñamiller y Pinal de Amoles. Estaremos en 13 de los 18 municipios y la Universidad tendrá que seguir creciendo.

La autonomía se ejerce no solamente en la cuestión presupuestal y de autogobierno, dijo el rector, sino también de ideas. Que el gobierno no tenga interés en la educación superior no significa que la Universidad diga entonces no hacemos nada. Tenemos que seguir creciendo y seguir exigiendo el presupuesto. Que los queretanos tengan la confianza y seguridad de que la Universidad seguirá creciendo y no nos cruzaremos de brazos. Si entramos en crisis no es nuestra culpa, no. La Universidad tendrá que seguir generando recursos propios para evitar esa cuestión, tendrá que seguir exigiendo el recurso que merece la educación pública, no nada más la de la Universidad y tendrá que seguir yendo a los municipios  para ofertar no solamente educación, sino investigación, difusión de la cultura, extensión y toda la riqueza que tiene, finalizó en su exposición a través de XHUAQ.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

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