Raúl Castellanos Hernández

DEL ZÓCALO A LOS PINOS

Alejandra Barrales y su Casa Blanca: Una historia de éxito

Hay una frase muy socorrida para ejemplificar las “crisis y quiebras” empresariales, generalmente para “evitar” hacer frente a obligaciones laborales, fiscales e incluso morales, que reza “empresas pobres, empresarios ricos”; misma que en el escenario actual de nuestra bonita y frívola “clase política”, más preocupada por tomarse la selfie con Justin Trudeau, el niño bello del primer mundo, le aplica a la medida “partidos pobres, líderes ricos”; en particular les viene como “anillo al dedo” a doña Alejandra Barrales y don Ricardito Anaya, el “niño Fidencio” de la mafia azul.

No hace mucho tiempo, en marzo de este año, las notas periodísticas daban cuenta “Alejandra Barrales, la presidenta nacional del PRD, tiene un departamento de lujo en Miami por el que hizo un pago de casi 700 mil dólares en efectivo y obtuvo un crédito por 297 mil más”. De esa operación de compra realizada el 1 de febrero de 2016, según versión de Juan Pardinas -Director del Instituto de la Competitividad- en entrevista para Univisión, autora de la investigación, la señora Barrales omitió incluirla en su declaración patrimonial, fiscal y de intereses presentada el 28 de abril del mismo año.

El departamento en cuestión, que Barrales aclaró haber adquirido para ganarse unos pesos con la renta, está ubicado en Sunny Isles Beach, una de las más caras y de lujosos desarrollos inmobiliarios para gente del primer mundo. Sobre el mismo, “En la politika.com” se dio a conocer que Maxba Developmet Inc “fue la empresa a través de la cual el inmueble fue adquirido y fue creada por Barrales exclusivamente para la compra, venta e inversión de bienes raíces. Después de haberse creado Maxba, la ex senadora de la república pagó 990 mil dólares por el departamento. La operación financiera se hizo a través de un pago en efectivo de 693 mil dólares y un préstamo hipotecario con el Eastern National Bank por la cantidad de 297 mil dólares. La hipoteca obtenida por Barrales Magdaleno tiene una tasa de interés anual del 5.37% y una vigencia hasta marzo de 2021”; otros datos “menores” de la investigación apuntan que Barrales pagará 223 mil pesos al año por impuestos a la propiedad –predial- de acuerdo a las leyes de Florida; y además otros 148 mil por concepto de “mantenimiento” de su modesto depa.

Ya entrados en el tema, en junio de este año “El Universal” publicó “Casi un año antes de que se conociera que posee un lujoso apartamento con un valor cercano al millón de dólares en Miami, Florida, la presidenta del PRD, Alejandra Barrales Magdaleno, fue captada en un restaurante del exclusivo centro comercial Bal Harbour. A la también senadora de la república, según imágenes obtenidas por El Universal, se le ve sentada con una botella de vino, en una de las mesas del restaurante italiano “Carpaccio”, ubicado en el mall más exclusivo de Miami, el cual se encuentra a escasos seis kilómetros del departamento que posee la lideresa de izquierda en el complejo de lujo Sunny Isles Beach. Las imágenes fueron tomadas el 20 de marzo de 2016, el restaurant “Carpaccio” de acuerdo con su sitio web, es un establecimiento que ofrece algunas de las mejores especialidades de la comida italiana, está rodeado de tiendas como Versace, Gucci, Chanel, Valentino, Prada, Louis Vuitton, Tiffani, entre otras y es uno de los destinos de compras de mayor renombre a nivel internacional”. De acuerdo a notas de revistas del corazón y culinarias, el “Carpaccio” es uno de los lugares preferidos de estrellas deportivas, celebridades, estrellas de Hollywood y por supuesto, políticos. Por lo que ¡faltaba más! que la emblemática estrella de la “izquierda atinada” de nuestro país no se diera tales baños de pueblo del primer mundo.

Y por si algo faltara, para convencer a los comunes y corrientes, que somos mayoría, incluyendo las bases perredistas, de que la “líder” del PRD es sujeto de crédito; el pasado 13 de octubre, como para celebrar el “Día después de la Raza”, la de bronce que gana el salario mínimo, otra vez, el “malévolo” El Universal y retomado por muchos más medios, dieron a conocer que doña “Ale” cuenta también con una “casita blanca”, bueno, color mármol, en la octava sección de las Lomas de Chapultepec, nada que ver con los enclaves perredistas de Iztapalapa, la Venustiano Carranza o Azcapotzalco, ya no digamos Chalco o Neza, donde el hacinamiento y la falta de agua son cosa sana y causa de las reivindicaciones del Sol Azteca; vivienda familiar de 535 metros cuadrados, dos pisos, amplios por supuesto, puertas automáticas, cámaras de seguridad y demás minucias tecnológicas. Fue adquirida el 14 de agosto de 2014, con 7 millones 473 mil 427 pesos que le dieron por su anterior residencia, un crédito hipotecario a 30 años de 4.9 millones de pesos que le otorgó BBVA Bancomer y por el cobro de su seguro de retiro -¿ya se retiró?- de 1 millón 286 mil 291 pesos.

Resumiendo. Desde el 2012 en que asumió un escaño en la Cámara de senadores por el PRD; mientras el partido de la “Democracia ya Patria para todos” veía disminuir dramáticamente su presencia y votación en los procesos electorales subsecuentes, hasta casi estar convertido en un partido testimonial; doña “Ale” –permítanme llamarla así como signo de alegría y alegoría de triunfo- incrementaba exponencialmente su patrimonio, veamos: ese mismo 2012 adquirió un departamento en Acapulco con valor de 8.1 millones de pesos, después en 2014 la casa color mármol ya comentada, en las Lomas de Chapultepec de 13.3 millones de pesos y en 2015 el “depa” para rentar, de 14.35 millones de pesos en Miami; ya como “ñapa”, “pilón” le dicen en mi tierra a los sobrantes, también en 2012 compró otro “depa” en la Delegación Benito Juárez de nomás 1.3 millones de pesos, antes, se nos pasaba, una casa en Cuernavaca de 2 millones de pesos y posee un terrenito heredado en Jilotepec de otros dos millones.

Frente a todo este desarrollo inmobiliario que posee, cuyo origen se enreda en aclarar; Barrales Magdaleno responde que todos esos “ataques” se deben a su “condición de mujer, por ser de izquierda y trabajadora”; y lo que faltaba ¡porque le tienen miedo al Frente!…que ha formado con el otro chicuelo, igual de afortunado que ella, Ricardito Anaya.

En este escenario, para contextualizar el tema; en La lista de damnificados por el sismo del 19 de septiembre, sin duda se encuentra Miguel Ángel Mancera. El daño a su proyecto político es estructural. Consciente de la percepción de desfachatez que le traería pedir licencia, en términos reales al día de hoy está fuera de la aspiración a la candidatura presidencial del Frente. En consecuencia, ha cambiado la táctica de ataque por una meramente defensiva, de sobrevivencia. Con el capital que le queda, intentará imponer a Alejandra Barrales como candidata del Frente en la Ciudad de México, para que le cuide las espaldas en los años por venir, con la esperanza de que, en caso de ganar, la señora no lo trate como él trató a Marcelo Ebrard.

No obstante, Barrales genera más dudas que certezas. Aferrada a la presidencia del PRD hasta que sus intereses le dicten lo contrario, no es significativamente distinto el daño que le ha hecho al partido del Sol Azteca del que Ricardo Anaya le ha hecho al PAN. Ambos representan liderazgos mezquinos y sectarios.

La reciente revelación de su “casa de mármol” en las Lomas de Chapultepec, se suma a la del no menos escandaloso en costo y condiciones, ya famoso departamento de Miami.

La respuesta de la presidenta del PRD a dichas revelaciones es una perla de cinismo. Se declara dueña del crédito que pidió, mas no de la propiedad, toda una narrativa de historia de éxito que bien le puede servir como lema de campaña. En el México de las desigualdades. Frente a los pilotos, técnicos, sobrecargos, administrativos de Mexicana de Aviación que siguen demandando justicia y venden en los pasillos del AICM productos que ellos confeccionan y elaboran para subsistir, Barrales es de las contadas personalidades con certeza laboral y solvencia económica suficiente como para darse el lujo de solicitar y obtener dos créditos multimillonarios a treinta años. Uno para un departamento en Miami y otro para una casa en las Lomas de Chapultepec.

La verdad, qué envidia de la buena.

¿Alguien puede asegurar que esto ya está decidido?

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