RAFAEL CARDONA / EL PRIMER GRAN PACTO DE LA “IV-T”

EL CRISTALAZO

Si, ya se sabe la mala leyenda. Los oaxaqueños son complicados, difíciles en la política y suelen enredarlo todo, hasta el queso, dicen.

Pero a pesar de eso ha sido en Oaxaca donde se ha logrado el primer gran acuerdo nacional del inicio de la IV-T. Y no ha sido un pacto sólo con el gobierno estatal, lo cual sería hasta cierto punto sencillo: ha sido un acuerdo con el Sector Privado, cuya confianza no ha sido el distintivo mayor de estos últimos meses; los trabajadores y el gobierno federal.

Un proyecto de inversión múltiple y de indiscutible peso económico (seis mil millones de pesos, a la larga, los cuales no son poca cosa), para conectar dos puntos de la geografía nacional relativamente cercanos —200 kilómetros—pero con el estorbo de enormes y abruptas montañas.

El gobernador Alejandro Murat lo resumió así cuando se presentó el Plan Oaxaca.

“… déjenme platicarles una historia, una historia que tienen que ver con 200 kilómetros, que van de Coatzacoalcos a Veracruz, una historia que tiene que ver entre líneas esa posibilidad —como ya se está haciendo hoy— de ajustar las pendientes y las curvas con más de tres mil 900 millones de pesos, pasando de siete horas a cuatro horas.

“Una historia que tiene que ver con dos puertos, que tienen una inversión estimada, Coatzacoalcos y Salina Cruz, de alrededor de otros tres mil millones de pesos para empezar en una primera etapa modular a poder mover más de un millón 300 mil contenedores.

“Una historia que, si vemos entre líneas, tiene también que ver con los más de 11 tratados de libre comercio que tiene México; que tienen que ver con el T-MEC, que nos conecta con la economía más importante del mundo; el TPP, que nos conecta con las economías dos y tres de Asia; y por supuesto el tratado de Europa, para conectarnos con el bloque más importante económico a nivel mundial”.

Pero esa historia no es nueva, al menos no en la intención de unir el Golfo de México con el Océano Pacífico. Eso comienza desde Porfirio Díaz (otro oaxaqueño).

Así lo recordó el Señor Presidente cuando se exhibieron los acuerdos actuales, hace apenas unos días:

“…tenemos ya los dos puertos que se construyeron durante el gobierno de Porfirio Díaz, Salina Cruz y Coatzacoalcos, que hay que ampliarlos…también la vía del ferrocarril, porque desde hace mucho tiempo, desde antes de Porfirio Díaz, desde el siglo XIX se pensaba en ese proyecto…”

Pero más allá de la velocidad nacional para unir con las necesidades actuales dos puntos tan cercanos relativamente (más de cien años), hoy los empresarios están dispuestos trabajar con el gobierno, al menos en este plan.

“…quiero citar — dijo Francisco Cervantes, presidente de la Concamin—, dando ejemplo, (que) aquí nos acompaña Eduardo Tricio, que ya está impulsando una cuenca lechera para Tabasco…

“…Está Grupo Alfa en Coatzacoalcos con inversiones muy importantes, están muchos grupos, Index hoy viene también a hacer una convención en Oaxaca…

“…El Consejo Mexicano de Negocios, el CCE, el 13 de junio firmaron el convenio de 32 mil millones de dólares; y se está trabajando muy fuertemente, señor presidente, están metiendo todo lo que está en voluntad de ellos para el desarrollo de México y principalmente del sur sureste…

“…una política industrial definida y construida con la participación de todos los actores aquí presentes, nos permitirá fortalecer el aparato productivo, ofrecer empleos con condiciones de bienestar para la gente y de generar crecimiento económico…”

Obviamente, éste no era el talante de cuando los mismos solidarios de hoy formaban una minoría rapaz.

Todo ha quedado en el olvido y todo ello merced a un trabajo político de encuentro y reencuentro, en medio del desencuentro. Así es la “polaca”.

Y algo más:

“Nos vamos a sentir todos, todas, muy orgullosos de haber hecho historia (dijo el SP).

“La política, la buena política significa eso, hacer historia.

“Imagínense la dicha enorme que vamos a tener cuando en unos años más podamos contarles a nuestros hijos, nuestros nietos, que el país estaba en crisis, que había decadencia, pero que nos pusimos de acuerdo todos y logramos la transformación de México, el renacimiento de México, por nosotros y por las nuevas generaciones”.

MONREAL

Quizá Ricardo Monreal no sea el mejor político de México, pero sí es el mejor de Morena (después de ya sabes quién). y si no me cree, pregúntele al iluso Martí Batres quien ahora anda como la zarzamora.

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