A 24 horas de la captura del Alcalde morenista Miguel Sánchez Altamirano, el Ayuntamiento de Juchitán permanece sin un relevo públicamente definido, mientras elementos del Ejército y la Marina realizan recorridos de seguridad en este municipio del Istmo de Tehuantepec.
El Cabildo no ha informado hasta la mañana de este jueves quién asume la Presidencia Municipal y tampoco se ha difundido un acuerdo formal para cubrir la ausencia del Edil, detenido ayer por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado.
Fuentes de Oaxaca indicaron que la primera opción para sustituirlo es su suplente, Mariano Rosado López. Sin embargo, éste no había aparecido públicamente y su domicilio fue cateado durante el operativo desplegado por fuerzas estatales y federales, según pesquisas.
La falta de una cabeza visible en el Gobierno municipal ocurrió después de que la detención de Sánchez Altamirano provocó bloqueos carreteros y protestas en distintos puntos de Juchitán.
Movilizaciones locales
A las movilizaciones supuestamente se sumaron elementos de la propia Policía Municipal.
Uniformados locales montaron un bloqueo en la zona del Canal 33, sobre la carretera Transístmica, mientras mototaxistas y simpatizantes cerraron otros accesos y quemaron neumáticos para exigir la liberación del Presidente Municipal.
La participación de los policías abrió además la interrogante sobre el mando efectivo de la seguridad municipal tras la caída del Alcalde.
Reportes locales identificaron a David Vázquez Gualberto como director de la Policía Municipal y señalaron que los agentes que participaron en el cerco carretero se encontraban bajo su mando.
Nuevo despliegue federal
En junio de 2025, fuerzas estatales y federales tomaron el control de la Policía Municipal y del C2 de Juchitán durante la denominada Operación Sable, desplegada ante investigaciones relacionadas con extorsión, homicidio, secuestro y cobro de piso.
La captura de Sánchez Altamirano se produjo ahora dentro del Operativo Enjambre.





