La pasarela “Kintsugi Divergente Runway” llegará a Querétaro como una propuesta que entrelaza moda, arte y salud mental con un objetivo social: recaudar apoyo para el Centro de Asistencia Social “Carmelita Ballesteros”.
El evento se realizará el próximo miércoles seis de mayo a las 19:00 horas en el Hotel Domun, donde se espera la asistencia de alrededor de 400 personas, en una iniciativa impulsada por la diseñadora Aranza Campos Coy, en coordinación con la Secretaría de la Juventud del estado (SEJUVE).
Durante la presentación de este evento, la titular de la SEJUVE, Virginia Hernández Vázquez, destacó que este tipo de proyectos se alinean con su objetivo de garantizar el acceso a la salud emocional entre las juventudes.

“Que la atención psicológica en Querétaro sea un derecho y no un privilegio (…) Queremos que todas y todos los jóvenes cuenten con un espacio seguro donde puedan hablar de sus emociones, y que el acto de pedir ayuda deje de estar rodeado de estigmas o señalamientos”.
La secretaria recordó que, a través del programa ‘Contigo Sanamente’, se brinda atención psicológica gratuita de manera permanente, la cual ha acompañado a más de 200 mil jóvenes en la entidad.
Sin embargo, enfatizó que no todas las emociones encuentran salida en las palabras, por lo que iniciativas como esta pasarela permiten canalizar sentimientos a través del arte.
“Sabemos que también no todas las emociones se expresan con palabras. Por eso, impulsamos espacios creativos donde el arte se convierte en un canal para identificar, comprender y transformar lo que sentimos”, esclareció.
La diseñadora Aranza Campos Coy compartió que el proyecto nace de una experiencia personal y de la necesidad de contar historias a través de la moda.

“Aranza Coy (nombre de su marca) nace de la necesidad de transmitir mis emociones y también la historia que he vivido, y contarla por medio de la moda”, explicó.
En esta ocasión, la colección aborda el tema de la violencia psicológica en relaciones con rasgos narcisistas, representada mediante cinco etapas que recorren el dolor, la negación, la reconstrucción y la sanación.
“Intenté hacer una pasarela sobre lo que es vivir en una relación de narcisismo y violencia psicológica, y por medio de la moda busco crear una marca de moda emocional”, expresó Campos Coy.
Inspirada en el arte japonés del kintsugi (que repara piezas rotas con oro), la colección simboliza la resiliencia de quienes han atravesado procesos emocionales complejos. La diseñadora compartió que cada una de sus prendas busca reflejar una etapa emocional mediante telas, colores y texturas específicas.
“En la quinta etapa ella (su protagonista artística, una víctima) se convierte en oro, recordando que al final siempre va a haber una luz y va a volver a ser ella, y que también esas cicatrices la hacen más hermosa”, detalló.
Además del componente artístico, la pasarela integra un programa escénico que incluye música en vivo, danza y la representación de una carta titulada “Querido Príncipe Encantador”, la cual narra desde la voz de una víctima su experiencia en una relación de violencia psicológica.
A esto se suma la participación de la artista visual y conferencista María Eva Curiel, quien resaltó que el proyecto trasciende lo estético para convertirse en una plataforma de apoyo social.

“Esta pasarela no únicamente es arte, no únicamente es moda (…) sino que toda esa ayuda se va a canalizar a un grupo de jóvenes, niños, adolescentes, niñas en situación vulnerable”, puntualizó.
En representación del Sistema DIF Estatal, el procurador de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, Manuel Hernández Rodríguez, destacó la relevancia de visibilizar las problemáticas emocionales que afectan a la infancia.
Informó que, cada mes, entre 40 y 50 menores ingresan al Centro “Carmelita Ballesteros”, donde actualmente se atiende a más de 120 niñas, niños y adolescentes.
“Este evento, más allá de mostrar un tema de creatividad y talento, es una visibilidad de las problemáticas que estamos viviendo”, indicó.
Los boletos para la pasarela tendrán un costo de 350 pesos y podrán adquirirse en Boletia, la Universidad Anáhuac campus Querétaro, café “Te Amo” o directamente con Aranza Campos Coy.
“Lo que quiero es también ayudar a los niños y adolescentes a decirles que yo sé que es difícil (…) pero que hay una manera, hay una luz que te puede devolver ese brillo”, concluyó la diseñadora.






