El uso de inteligencia artificial (IA) para la generación de contenido sintético y campañas de desinformación podría afectar a los usuarios de servicios financieros y, bajo ciertos escenarios, erosionar la confianza en instituciones o infraestructuras financieras, advirtió el Banco de México (Banxico).
En 2024, ejemplificó, un empleado de una empresa multinacional en Hong Kong realizó transferencias por alrededor de 25 millones de dólares tras participar en una videollamada con deepfakes de supuestos directivos de la empresa.
“La relevancia de esta dinámica ha aumentado significativamente en los últimos años”, resaltó Banxico en un extracto del Reporte de Estabilidad Financiera de junio 2026.
De acuerdo con el Foro Económico Mundial, los casos de fraude mediante deepfakes en América del Norte crecieron alrededor de mil 740 por ciento entre 2022 y 2023, mientras que Deloitte estima que las pérdidas por fraudes habilitados por IA generativa podrían alcanzar 40 mil millones de dólares en Estados Unidos hacia 2027, refirió Banxico.
En México, dijo el banco central, distintas instituciones han reportado campañas de deepfakes.
Retos de supervisión y recomendaciones ante fraudes digitales
En consecuencia, tanto Banco de México como otras autoridades del sector han emitido recomendaciones al público para fortalecer el conocimiento y la identificación de este tipo de campañas.
Banxico subrayó que el desarrollo de la IA y su aplicación creciente en distintos entornos, particularmente en el sector financiero, plantea importantes retos para autoridades y supervisores.
“Si bien su uso contribuye a optimizar procesos y reducir tiempos y costos en la provisión de servicios financieros, también implica la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre los riesgos asociados, cuyo alcance y velocidad de propagación han aumentado de manera significativa en los últimos años”, indicó el banco central.
La compañía de ciberseguridad ESET advirtió que la IA se ha convertido en uno de los principales factores que están transformando las amenazas digitales.






