La producción de crudo de la OPEP se desplomó en agosto y puso fin a dos meses de recuperación, debido a una fuerte caída del bombeo de Arabia Saudita ante las amenazas que afectan sus dos rutas de exportación, según una encuesta de Bloomberg.
Los suministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo disminuyeron en 900 mil barrilesdiarios el mes pasado, hasta un promedio de 19.91 millones al día, mostró la encuesta. La producción de Arabia Saudita cayó algo más de 1 millón de barriles diarios, aunque el descenso fue compensado parcialmente por aumentos en Irak y Venezuela.
El nuevo retroceso de la producción de la OPEP –que se había recuperado parcialmente en junio y julio a medida que los productores lograron sacar barriles del golfo Pérsico– muestra las consecuencias de la reanudación de las hostilidades entre Washington y Teherán, ante la falta de una solución diplomática a un conflicto que ya lleva seis meses.
Los suministros sauditas están bajo presión por dos frentes: la escalada de ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz está interrumpiendo los flujos desde el golfo, y las amenazas de los rebeldes hutíes de Yemen están dificultando las exportaciones por la ruta del mar Rojo que Riad ha utilizado como alternativa.
Ataques reivindicados por los hutíes obligaron a Arabia Saudita a detener este martes varias instalaciones energéticas en el sur del país. La escalada está contribuyendo a impulsar los futuros del crudo Brent hacia los 100 dólares por barril en Londres.
Desplome del bombeo saudita
La producción de crudo de Arabia Saudita se desplomó en 1.12 millones de barriles diarios en agosto, hasta los 6.98 millones, su nivel más bajo desde mayo, según la encuesta de Bloomberg.
Las exportaciones de crudo observadas del país cayeron un tercio, a 3.03 millones de barriles diarios, según datos provisionales de seguimiento de buques recopilados por Bloomberg, Kpler y Vortexa.
El descenso fue compensado parcialmente por aumentos en Irak -que agregó 270 mil barriles diarios, hasta un promedio de 2.98 millones– y Venezuela, cuya producción creció en 70 mil barriles diarios hasta alcanzar un máximo de siete años de 1.23 millones, en momentos en que Estados Unidos ejerce un mayor control sobre la industria petrolera del país.
El acercamiento de Venezuela a Washington está aumentando las tensiones sobre la unidad de la OPEP.
El Presidente Donald Trump anunció a fines del mes pasado un acuerdo que dará a Estados Unidos el control mayoritario sobre una enorme cantidad de la riqueza petrolera de Venezuela, y personas familiarizadas con el asunto dijeron que Caracas está evaluando cuidadosamente abandonar la OPEP, apenas unos meses después de la sorpresiva salida de Emiratos Árabes Unidos.
Auditorías de capacidad física
El fin de semana, un subgrupo de importantes miembros de la OPEP+ acordó mantener el plan de dejar sin cambios los objetivos de producción en octubre, después de una serie de aumentos simbólicos de las cuotas. Esa secuencia de incrementos completó nominalmente la reversión de los recortes realizados en 2023, aunque el bloqueo de Ormuz está dificultando los aumentos reales de producción.
La próxima prioridad de la alianza es una auditoría para determinar cuánto puede producir físicamente cada miembro, que se utilizará para calcular los límites de producción de los países en 2027. La revisión debe completarse a fines de este mes y posteriormente será analizada por los ministros de Petróleo cuando se reúnan a fines de noviembre.




