La Alianza Democrática para la Observación Electoral Nacional pidió a los partidos políticos apoyar al INE ante la crisis que se ha generado por la relación de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, un proveedor de materiales electorales del organismo.
Ante la eventual renuncia de Taddei, tras comprobarse la relación cercana con el contratista del INE, la agrupación llamó a evitar una crisis mayor, que afecte el proceso electoral, así como a evitar nuevos intentos de captura del Instituto.
“Dado que el proceso electoral ya está en curso, llamamos a los partidos políticos a asumir un compromiso honesto e incondicional con el INE y a evitar una crisis institucional que amenazaría la legalidad y la legitimidad de las elecciones”, expresó la agrupación ciudadana, impulsada por el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD) e integrada por personas como Mauricio Merino, José Woldenberg, Denise Dresser y Sergio Aguayo.
Alertó que el INE tampoco es patrimonio de ninguna fuerza política y que Taddei no representa al Instituto.
“Los actos y las decisiones tomadas a título personal por la consejera presidenta del Consejo General del INE no deben ser confundidos, de ninguna manera, con la trayectoria y el prestigio de esa institución.
“La licenciada Guadalupe Taddei no es el INE. Es ella y, en su caso, los servidores públicos que resulten responsables de posibles faltas o presuntos delitos, quienes deben responder por su conducta”, expuso la agrupación respaldada por académicos, ex consejeros electorales, activistas y ciudadanos.
La Alianza Democrática advirtió que si la presidencia del Consejo General quedara vacante, las fuerzas políticas del país estarán obligadas a renunciar a cualquier intento de captura de esa institución y a cualquier estrategia de polarización o ruptura.
“Llamamos a los partidos políticos a actuar con altura de miras y a construir, a la mayor brevedad, un nuevo consenso político para fortalecer al INE, que nos pertenece a todas y todos los mexicanos.
“El INE es un órgano autónomo del Estado y no forma parte del gobierno de México”, sostuvo.
Remarcó que por mandato constitucional, el INE debe ser imparcial e independiente de cualquier partido político y está obligado a mantener, con todos los partidos, la misma relación y la misma distancia.
Diputados con responsabilidad de remoción
Ante la cercanía que también ha tenido Taddei con el partido Morena, la organización indicó que el INE debe hacer caso omiso a la fuerza temporal de cada uno de los partidos, pues su misión no responde a los votos obtenidos por cada partido, sino a las normas y los procedimientos que regulan las elecciones.
También remarcó que la remoción de los Consejeros del INE -incluida su Consejera Presidenta- es una responsabilidad constitucional de la Cámara de Diputados y que el nombramiento de los mismos debe ser producto del más amplio consenso de las fracciones parlamentarias.





