La colectiva feminista Adax Digitales pidió a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) revisar sus protocolos de atención a la violencia de género y explicar públicamente la destitución de un docente denunciado por presunto abuso sexual contra una estudiante menor de edad en el campus de Jalpan de Serra.
Mayra Dávila Alvarado, fundadora de la colectiva, señaló que el profesor fue separado de su cargo tras una manifestación encabezada por estudiantes durante la presentación de candidatas y candidatos a la Rectoría en la zona serrana. Sin embargo, precisó que el proceso penal continúa en curso.
La activista solicitó que la investigación se desarrolle con debida diligencia, que se agoten todas las líneas de investigación y que la Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas brinde atención integral a la estudiante, quien cuenta con asesoría jurídica pública.
Dávila Alvarado indicó que Adax Digitales se ha limitado hasta ahora a acompañar a la víctima y asesorarla en algunos temas específicos, debido a que existen próximas audiencias y la colectiva aún no está en condiciones de asumir directamente su representación jurídica.
Respecto a la actuación de la universidad, consideró necesario que la Unidad de Atención a la Violencia de Género (UAVIG) explique de manera más amplia las razones de la rescisión del contrato del docente y precise si se inició o se desarrolló un procedimiento sancionador institucional.
“Este profesor tendría que haber llevado un proceso sancionador dentro de la unidad especializada de violencia en la Universidad Autónoma de Querétaro”, expresó.
Solicitud de mayor claridad en el tema
La representante de Adax Digitales advirtió que, desde su perspectiva, una separación laboral sin una explicación institucional suficiente puede alimentar cuestionamientos sociales hacia las víctimas y la percepción de que las denuncias carecen de sustento. Por ello, pidió que la universidad comunique con mayor claridad cómo atiende estos casos y qué procedimientos aplica.
“Queremos que la unidad que atiende los casos de violencia de género en la universidad haga una explicación más robusta y pública de por qué se rescinde el contrato”.
Asimismo, apuntó que la revisión de los protocolos no debe limitarse al caso de Jalpan de Serra ni responder únicamente al contexto del proceso de elección de la Rectoría, sino que debe aplicarse a los casos de violencia de género que se presenten en la institución.
“Nos parece importante, y que no nada más se haga en este caso porque están a medio proceso de elección, sino que se haga como con todos los casos de violencia que se atienden en la Universidad Autónoma de Querétaro”, llamó a la Máxima Casa de Estudios estatal.
Como antecedente, la UAQ informó que tuvo conocimiento de la denuncia el ocho de octubre y que, cuatro días después, personal de la Escuela de Bachilleres y de la Unidad de Atención a Violencia de Género (UAVIG) acudió al Plantel Jalpan para brindar acompañamiento a la estudiante y su familia. La institución activó su protocolo de atención, inició un procedimiento interno con apoyo de la Oficina de la Abogacía General, rescindió el contrato del docente y emitió medidas de protección para la denunciante y la comunidad escolar. Además, el 15 de octubre sostuvo una reunión con estudiantes y familiares para escuchar sus inquietudes y establecer acuerdos de atención.





