Cada 50 minutos se detectó una toma clandestina en ductos de Pemex durante 2025 para el robo de combustible, de acuerdo con cifras oficiales.
El número de perforaciones el año pasado fue de 10 mil 591, según el estadístico de la petrolera, solicitado vía Transparencia.
El fenómeno se mantuvo concentrado en el centro del País, con Hidalgo a la cabeza. En esa entidad, las tomas clandestinas pasaron de 2 mil 457 a 2 mil 785 casos, un aumento de 328 perforaciones, equivalente a 13.3 por ciento, con lo que se mantiene como el principal foco de ordeña de combustible.
En tanto, el Estado de México registró un incremento de 642 a 759 tomas, un alza de 18.2 por ciento y, en el norte, Baja California aumentó de 469 a 497 tomas clandestinas, un crecimiento de 5.9 por ciento.
A pesar de que a nivel nacional hubo una reducción: de 11 mil 774 en 2024 a 10 mil 591 en 2025, lo que implica una baja de 10 por ciento, los datos muestran que el robo de combustible no desaparece, sino que se reconfigura territorialmente, manteniendo presencia en corredores específicos y con repuntes focalizados en algunas entidades.
En cuanto al robo de gas LP en ductos de Pemex, el fenómeno no sólo persiste, sino que creció en 2025. De acuerdo con el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), las tomas clandestinas en este tipo de infraestructura pasaron de 953 en 2024 a mil 161 en 2025, un aumento de 21.83 por ciento, lo que equivale a una perforación cada 7 horas con 33 minutos.
El repunte se concentró en Puebla, al pasar de 426 a 453 tomas (6.34 por ciento), mientras el Edomex tuvo un incremento de 168 por ciento, al subir de 94 a 252 casos.
También destacan Hidalgo, con un aumento de mil 600 por ciento (de 7 a 119), y Guanajuato, con 337.5 por ciento (de 8 a 35), lo que evidencia una expansión acelerada del delito en ductos de gas.
Sin embargo, Igavim advierte que el comportamiento general apunta a una reconfiguración del huachicol, donde el robo en gas LP gana terreno en nuevas regiones, incluso mientras se mantienen operativos de vigilancia en la red de ductos de petrolíferos.
Impera impunidad en delito de ordeña
En México, el robo de combustible se denuncia por miles, pero se castiga a medias: menos de la mitad de los implicados termina enfrentando un proceso penal.
Entre 2010 y 2025, Pemex denunció a 2 mil 108 personas por su presunta participación en el robo de hidrocarburos mediante tomas clandestinas, pero sólo 849 fueron procesadas, lo que equivale a apenas el 40 por ciento de los casos.
El desfase exhibe un patrón de impunidad en uno de los delitos más lucrativos del crimen organizado, que continúa operando pese a la estrategia federal desplegada en los últimos años.
En 2024 y 2025 sumaron 9 mil 922 denuncias por robo de combustible.
A pesar de ello, el sistema de justicia no logra traducir ese volumen en castigos efectivos.
La debilidad institucional también se refleja al interior de la petrolera.
En 15 años, 51 trabajadores y ex trabajadores de Pemex han sido detenidos y procesados por su probable participación en el delito.






