Con una misa encabezada por el obispo de Querétaro, Fidencio López Plaza, la Peregrinación Varonil de la Diócesis de Querétaro culminó este domingo su edición número 136 con la llegada de alrededor de 50 mil fieles a la Basílica de Guadalupe, donde agradecieron a Cristo y a Santa María de Guadalupe por concluir el recorrido anual hacia el Tepeyac.
Durante la celebración eucarística, el obispo llamó a los peregrinos a reflexionar sobre el sentido del camino recorrido durante los últimos 16 días y a regresar a sus comunidades con un compromiso renovado.
“Es el momento de que rectifiquemos y tomemos conciencia no solamente de la intención, sino del propósito que tenemos para regresar a una nueva etapa de vida en nuestras familias y en nuestras parroquias”, expresó.
López Plaza destacó que la peregrinación representa una oportunidad para recordar la identidad cristiana y fortalecer la fraternidad entre los fieles.

“Somos hermanos, somos peregrinos”, afirmó y señaló que el recorrido, realizado desde hace 136 años por los hombres, 64 por las mujeres y 44 por los ciclistas, recuerda que “hemos nacido para caminar” y que la fe se vive en comunidad.
El obispo aseguró que la peregrinación también se convierte en un espacio de reconciliación y esperanza. Señaló que durante el trayecto los participantes fortalecieron la comunión, vivieron la fraternidad y encontraron consuelo en medio de sus dificultades.
“Esta peregrinación ha sido como un hospital donde hemos encontrado alivio y donde hemos descubierto que el amor resucita, que el amor ha resucitado”, sostuvo.
En su mensaje, López Plaza subrayó la importancia de la devoción guadalupana para la identidad de los mexicanos y recordó el mensaje atribuido a la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.
“¿No estoy yo aquí que soy tu mamá? ¿No estás bajo mi sombra y mi resguardo? ¿Acaso no soy la fuente de tu alegría?”. Añadió que esas palabras representan una declaración de amor dirigida a todos los creyentes.
Al término de la misa, se hizo el juramento peregrino y López Plaza bendijo imágenes de la Virgen de Guadalupe así como sombreros de los peregrinos.
“¡Que viva Cristo! ¡Que viva la Virgen de Guadalupe! ¡Que viva Querétaro católico! ¡Que vivan nuestras parroquias!”, gritó emocionado Martín Lara Becerril, vocero de la Diócesis de Querétaro.
Tras la celebración, los cerca de 50 mil peregrinos cruzaron las bandas eléctricas de la Basílica entre cantos y oraciones para pasar frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe, con lo que concluyó la edición 136 de la Peregrinación Varonil de la Diócesis de Querétaro.







