La selección de Brasil completó este martes su último entrenamiento antes de viajar a Miami, con la única ausencia del lesionado Raphinha, mientras que el portero Alisson Becker volvió a trabajar con normalidad tras haber realizado una sesión diferenciada el lunes.
Los jugadores de la Canarinha se ejercitaron en el Columbia Park de Morristown, Nueva Jersey, en un ambiente muy distinto al de los últimos días, ya que la temperatura descendió de más de 30 grados centígrados a menos de 20. Algunos futbolistas, entre ellos Neymar, Gabriel Martinelli y Bruno Guimarães, se mostraron sorprendidos por el cambio climático.
Preparan duelo clave
En los primeros quince minutos abiertos a la prensa, el técnico Carlo Ancelotti dirigió ejercicios de activación y un rondo con los 22 jugadores de campo disponibles. La práctica se desarrolló con normalidad y sin nuevas incidencias físicas en la plantilla.
Raphinha continúa con su proceso de recuperación por una lesión muscular en la pierna derecha y se perderá el compromiso ante Escocia. De acuerdo con fuentes cercanas al jugador, existe la expectativa de que pueda estar listo para unos eventuales octavos de final.
Confianza en Neymar
Durante el entrenamiento también destacó la intensidad de Neymar, quien recientemente superó una lesión en el gemelo. El atacante protagonizó un choque con Danilo durante una jugada, lo que provocó los aplausos de sus compañeros, una muestra de que se encuentra plenamente integrado al trabajo del grupo.
Brasil se jugará este miércoles frente a Escocia el liderato del Grupo C del Mundial 2026, con la misión de cerrar la fase de grupos con una victoria y mantener el buen momento mostrado en sus dos primeros encuentros.






