Museo único

 EL MUCAL

CALENDARIOS LANDÍN

“Sabia virtud de conocer el tiempo”: Renato Leduc.

Hace más de seis milenios comenzó el hombre a medir su tiempo en calendarios, pero apenas en 1890 la compañía estdounidense Osborn & Murphy imprimió el primero de pared para anunciar productos y marcas comerciales, como puede apreciarse en la casona de Madero 91, joya del siglo XVII, frente al antiguo Palacio de Gobierno, a media cuadra de la Catedral de Querétaro.

Ahí, en el maravilloso Museo del Calendario, está toda la historia de cómo medían los pueblos el tiempo y el espacio, de los egipcios a los chinos, pasando por los hindúes, mayas, persas, celtas, hebreos, musulmanes y aztecas, hasta los americanos de hoy, incluido uno de Landín de 1903, a través de 19 salas de exposición.

Creado y abierto por don Roberto Landín apenas en el 2015, el Mucal –único en el mundo y el museo más joven de Querétaro- exhibe más de 300 calendarios y unas 200 obras emblemáticas, entre las que destaca las pinturas del mayor ilustrador, el chihuahuense Jesús de la Helguera.

Miles de turistas, pero sobre todo queretanos, han visitado el museo, cuenta su orgulloso director, el arquitecto Ángel Esteva Loyola a PLAZA DE ARMAS, El Periódico de Querétaro.

En la primera sala se muestra con detalle cómo se medían los días y los años en las distintas culturas y se exhibe una reproducción tallada en madera de la Piedra del Sol, en tamaño natural, con sus 3.60 de diámetro, realizada por Luis Hernández Martínez e Irma Covarrubias.

Igualmente significativa es la  Sala de Gala de Jesús de la Helguera, autor del cuadro más famoso: La Leyenda de los Volcanes y del de Miguel Hidalgo, utilizado en los billetes de 200 pesos para el bicentenario de la Independencia.

Ambos trabajos pueden apreciarse en el Mucal, además de la más grande colección de su obra jamás reunida y hasta la paleta, pinceles y pinturas del maestro, fallecido en 1971.

En otra de las salas –nobleza obliga- se habla de las diferentes empresas competidoras, como Galas de México que tuvo entre sus ilustradores al gran pintor y poeta nayarita Eduardo Cataño, del que presentan uno de sus principales trabajos, dedicado a los Niños Héroes de Chapultepec.

En el caso específico de Calendarios Landín, se destaca que  han creado el primer Museo del Calendario del mundo.

“Su nacimiento es producto del auspicio de la empresa Calendarios Landín que a más de 100 años de su constitución, ha tenido el privilegio de acompañar el día a día de los mexicanos. Es por esta razón que como conocedores del tiempo comprendemos la importancia de la historia, de la preservación de la memoria, del saber qué fuimos para comprender lo que somos y aquello en lo que nos convertiremos.

“Este Museo –advierten- es una muestra de agradecimiento a nuestros clientes en general y al pueblo de México en particular por su preferencia, brindando a la sociedad nuestro acervo con la gran historia del calendario, para regocijo de la cultura y la identidad de cada uno de nosotros.

“La misión es brindar un recorrido desde los orígenes mismos del tiempo y el espacio. Conoceremos el calendario de otras culturas, nuestro calendario azteca en tamaño natural que representa la cosmovisión de nuestros ancestros, la exposición más grande jamás lograda de Jesús Helguera, pinturas originales de los pintores de calendarios más reconocidos, hasta llegar a una muestra de calendarios del siglo XIX hasta nuestros días y apreciarlos desde la óptica artística y la histórica pues con ellos conocerá los usos y costumbres de cada época”.

Y, claro, los grandes patrocinadores de los calendarios, como cigarrera La Moderna, El Buen Tono y llantas General Popo, entre otras importantes firmas, nos dice don Angel Esteva Loyola, quien (a sus 80 años de edad) está feliz de dirigir el Mucal desde su apertura. “Hago lo que me gusta y todavía me pagan”.

Finalmente, luego de admirar la impresionante colección de impresos, el visitante puede acceder a la tienda y comprar algún souvenir o pasar a los espaciosos jardines a tomar café. El museo está en Madero 21, en el Centro Histórico y abre de martes a domingo, de 10 de la mañana a seis de la tarde.

 

SERGIO A. VENEGAS ALARCÓN

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