Con la ilusión a tope, y de la mano de Mateo Chávez, Julian Quiñonez y Álvaro Fidalgo, la Selección Mexicana del Vasco Aguirre escribió una página en letras de oro en la historia de los Mundiales. Por primera vez, el Tri cerró una fase de grupos con paso perfecto: Tres triunfos en tres partidos sin recibir un solo gol. México 3, Chequia 0.
Nueve puntos de nueve posibles parecen poco, pero gracias a las tres victorias, México no solo evitó cruzarse con una de las grandes potencias, sino que se ganó el derecho de disputar los dieciseisavos de final en el Estadio Ciudad de México, arropado por su gente.
En espera del rival
Ahora viene lo bueno. Para algunos, el Mundial recién comienza en la fase de eliminación directa, donde los errores se pagan y los sueños se cumplen. Al rival lo conoceremos pronto; toque quien toque, México es favorito, porque después de lo visto hasta ahora, la pregunta ya no parece una locura: ¿y si sí?






