El operativo de búsqueda y rescate de “Kenzo”, un tigre de Bengala que había escapado de un confinamiento privado en el Municipio de Tepetlaoxtoc, en el Estado de México, terminó en tragedia luego que elementos de seguridad lo balearon.
Tras reportarse su fuga de las instalaciones del predio “Animal Experience”, personal de la Profepa, Protección Civil, la Cepanaf y cuerpos policiales desplegaron un cerco de localización que culminó con el avistamiento del felino la mañana de este jueves.
Según los primeros reportes oficiales, médicos veterinarios intentaron neutralizar al ejemplar utilizando dardos tranquilizantes; sin embargo, el tigre reaccionó de forma agresiva y arremetió contra el personal.
Ante el ataque y el riesgo inminente a la integridad de los brigadistas, los agentes de seguridad abrieron fuego contra el animal para contener la agresión.
El rugido del peligro
“Durante el operativo de rescate, médicos veterinarios intentaron sedar al ejemplar con dardos tranquilizantes. Sin embargo, ante el ataque del felino contra el personal y el riesgo inminente de su integridad física, los cuerpos de seguridad que apoyaban el operativo intervinieron para contener la agresión mediante el uso de arma de fuego, premisa fundamental en este tipo de circunstancias”, argumentó la Profepa.
Pese a que “Kenzo” fue trasladado de urgencia a las instalaciones del parque Reino Animal para recibir atención médica especializada por las heridas de bala, especialistas confirmaron su deceso minutos más tarde.
Inicialmente, las autoridades reportaron la localización del tigre y señalaron que sólo tenía una herida que no comprometía sus funciones vitales ni su movilidad.
El felino escapó desde la noche del sábado de un predio ubicado en la comunidad de San Bernardo Tlalmimilolpan, lo que activó una alerta para habitantes de Tepetlaoxtoc y comunidades cercanas.
Durante el operativo, autoridades pidieron a la población no acercarse al tigre, evitar intentar capturarlo y reportar cualquier avistamiento, debido al riesgo que representaba el manejo de un animal de gran tamaño fuera de resguardo.
La búsqueda se extendió por zonas de monte y áreas de difícil acceso, donde los equipos intentaron cercar al ejemplar para lograr una captura segura y evitar afectaciones a la población.
Clausura del recinto privado
Derivado del incidente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aplicó una clausura total temporal al centro “Animal Experience”, registrado bajo la modalidad de Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su Hábitat Natural (PIMVS).
Una inspección de las autoridades federales reveló que el lugar operaba con evidentes anomalías en su infraestructura, detectando encierros distintos a los autorizados, así como áreas de confinamiento en plena construcción y rehabilitación que facilitaron la fuga del felino.
Asimismo, la Profepa procedió al aseguramiento de otros nueve ejemplares de vida silvestre que se encontraban en el sitio y suspendió de manera inmediata todas las actividades comerciales y de exhibición, permitiendo únicamente el acceso para labores de alimentación y cuidado animal.
Tanto la Semarnat como la Profepa lamentaron la pérdida del tigre de Bengala e informaron que se inició un procedimiento administrativo para determinar las responsabilidades legales en contra de los propietarios del establecimiento por el manejo negligente de fauna exótica.










