MARTHA ANAYA / GÓMEZ VILLANUEVA Y LUIS ECHEVERRÍA

ALHAJERO

Entre políticos, pocas amistades trascienden los sexenios, los gobiernos en los que desempeñaron algún cargo. De los Presidentes de la República, raro es el que se ha salvado de esta maldición.

Algunos, incluso, se sabían solitarios desde el día en que portaban la banda presidencial y cruzaban las puertas del Palacio Nacional. Otros comenzaban a resentirlo en el quinto año, al ver que los privilegiados invitados al Grito del 15 de septiembre apenas si se asomaban en los salones; y no se diga cuándo (en tiempos de la hegemonía priista) surgía el nombre del candidato, del sucesor. A partir de ahí se aceleraba el decaimiento del mandatario en turno.

El caso de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) no es la excepción. De hecho, su nombre se encuentra inscrito, junto con los de Gustavo Díaz Ordaz, José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari (hasta ahora), entre los ex presidentes más vapuleados de las últimas décadas.

¿Cuántos de sus “amigos” permanecieron cerca de ellos cuando dejaron el poder? ¿Cuántos se atrevieron —o se atreven aún— a defenderlos públicamente?

¡Poquísimos, ciertamente! De ahí que no deje de llamarnos la atención la gran amistad que el propio Augusto Gómez Villanueva define como “histórica” hacia Echeverría y que persiste desde hace casi medio siglo. Con poder y sin poder.

Lo mismo charlando y armando estrategias entre los jardines de Los Pinos, que doliéndose entre los muros de la casa de San Jerónimo del expresidente, celda durante tres años —2006-2009—, hasta que fue exonerado del delito de genocidio por las matanzas de estudiantes de 1968 y 1971.

Hoy, LEA tiene 97 años de edad. Don Augusto, 90. Perfectamente lúcidos ambos.

—¿Tiene amigos Echeverría? —le pregunto a quien fue el primer secretario de la Reforma Agraria y encabezó la “gran batalla” contra los latifundios y por “recuperar las tierras que estaban vencidas de las concesiones de inafectabilidad”.

La respuesta es un “sí”, aunque no asoman los nombres.

—¿Y cómo está el expresidente?

—Bien, desde el punto de vista de su salud —responde inicialmente—. Lo que pasa es que Don Luis no solamente va para 98 años, también tuvo un incidente en el cual se lesionó la cadera y el prolongado tratamiento le originó una neumonía, un problema de salud serio. Pero en este momento se mantiene ya con gran lucidez…

En la charla que sostuvimos para El HeraldoTV sobre éste y otros temas, el ex líder de la CNC, secretario del partido, diputado, senador, constituyente, sostiene, entre otras cosas, que hay diferencias entre el echeverrismo y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

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GEMAS: Obsequio del presidente Andrés Manuel López Obrador para los servidores públicos que se ampararon para evitar que les bajaran los sueldos: “Pueden ganar legalmente, pero moralmente son la nada, la nada, nada, nada”.

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