MARTHA ANAYA / EL FANTASMA DEL CORONAVIRUS EN LA UNAM

ALHAJERO

El fantasma del coronavirus, el temor a su presencia, venció —al menos por ahora— al movimiento feminista que tomó desde hace más de cinco meses las instalaciones de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Alrededor de las 3 de la tarde de ayer, las “mujeres organizadas” de la FFyL dieron a conocer un comunicado en el que daban cuenta de la “entrega” —más bien las abandonaron— de las instalaciones que tomaron desde el 4 de noviembre del 2019, motivadas por múltiples agravios.

La entrega, refieren, “no responde al cumplimiento de nuestras demandas”, sino a que “nuestras condiciones no nos proveen de las herramientas necesarias para enfrentar esta pandemia”.

No sin cierta ingenuidad, narran en su texto que al solicitar protección a las autoridades universitarias frente el COVID–19, en los primeros 14 días de sana distancia, fueron ignoradas. Luego, las responsabilizaron por los riesgos sanitarios que implica tener tomadas las instalaciones. Después les entregaron dos botes de cloro…

Las mujeres organizadas de la FFyL reconocen, por lo demás, que su lucha se había “invisibilizado”, y no sólo por el coronavirus, sino porque se permitía —incluso se fomentaban— las clases en línea.

Efectivamente, su movimiento se desgastó. Y en el contexto de la pandemia que tenemos encima, su lucha lucía moribunda. Habrá otros tiempos —y otras formas— para retomar el camino.

Apenas anunciada la entrega, la UNAM informó que la Facultad de Filosofía y Letras “se encuentra nuevamente en manos de las autoridades universitarias, luego de que las mujeres organizadas decidieron salir hoy de las instalaciones como medida preventiva por la emergencia sanitaria” y saludaba la “prudencia en la decisión” de las mujeres organizadas de la FFyL, “pues la salud es sin duda la prioridad”.

Las reacciones en las redes, particularmente de los simpatizantes de las mujeres, fueron de agradecimiento. En ningún momento pedían continuar con el movimiento. Claudio Tzompantzi resumió bien en sus redes el sentir de algunos de ellos: “Hoy se cumple un año más de la muerte de Simone de Beauvoir, coincidentemente termina la toma más no la protesta. Seguro habrá otro momento de seguir alzando la voz por una vida digna y libre de violencia. Les comparto una frase de La mujer rota.

“Comprendo que estés abatida. Pero no te atormentes demasiado. Por el momento se impone forzosamente el vacío. Y después, un día, una idea aparece”.

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GEMAS: Obsequio de la senadora Lilly Téllez: “Dejo la bancada de Morena por diferencias de criterio. Agradezco a Alfonso Durazo, a Ricardo Monreal y en especial al Presidente de la República por el respeto que han tenido hacia mi persona. Me quedo como senadora sin partido, comprometida a seguir

hablando con la verdad”.

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