Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

Entre el silencio y el mensaje

En distintas conversaciones que hemos tenido con colaboradores cercanos de Andrés Manuel López Obrador, ha salido a relucir un tema que, según sus propias palabras, les “sorprende”: el “silencio” y la “mansedumbre” de la oposición.

En términos generales los ubican así, como “oposición”, aunque en realidad se refieren a distintos poderes fácticos. Incluyen a los partidos (PAN, PRI, PRD, MC); a los empresarios (del Consejo Mexicano de Negocios para abajo); a la Iglesia (que incluso les abrió sus páginas en Desde la Fé), a los medios de comunicación (ahí incluyen a los intelectuales), a los órganos autónomos, a la sociedad civil. Reconocen que hay voces críticas en todos esos sectores, pero son “mínimas”. Las describen incluso como “timoratas”. Esperaban mayor “beligerancia” de la “oposición”. Y no es precisamente que lo ansíen, pero consideran que otros puntos de vista son “sanos” y “benéficos”para cualquier gobierno. Sorprende escuchar estos comentarios de compañeros de camino del hoy Presidente, cuando, por parte de López Obrador, se lanzan otro tipo de mensajes que llegan a ser leídos como “intimidatorios”. Ejemplo de ello –apuntan en la oposición- es la manera como AMLO arremete, sin pruebas las más de las veces, desde las Mañaneras.

O peor aún, arremete con toda la fuerza del Estado contra quien discrepa o critica públicamente alguna de sus propuestas o decisiones. Ejemplo magno de ello, el caso del titular de la Comisión Reguladora de Energía, Guillermo García Alcocer.

Aquí vale la pena detenerse. Porque desde el lado opositor distintas voces consideran que el Presidente, más que tener algo en contra del presidente de la CRE, lo que buscaba era un pretexto para lanzar un “mensaje”. Senadores de oposición, por ejemplo, “leyeron” este “mensaje” como advertencia hacia definiciones importantes que deberán tomar en estos días: la Guardia Nacional, para empezar.

DE LO QUE VAN A ACUSAR A LOS  EXPRESIDENTES

Ayer, en su Mañanera en Nuevo León, el Presidente de México enumeró los cargos por los que se enjuiciaría a sus antecesores, si el pueblo así lo decide.

-A Carlos Salinas de Gortari, porque “entregó empresas públicas a particulares y a sus allegados”.

-A Ernesto Zedillo por convertir “las deudas privadas de unos cuantos, en deuda pública, como el Fobaproa”.

-A Vicente Fox, por “traidor a la democracia… y que, después de llegar por un movimiento para establecer la democracia, encabezó un operativo de fraude electoral para imponer a Felipe Calderón”.

-A Felipe Calderón, “porque utilizó la fuerza y convirtió al país en un cementerio”.

-A Enrique Peña Nieto, “por corrupción”.

Como notarán, cada vez elabora más el posible juicio a los expresidentes, aunque igual insiste en que él prefiere “un juicio al régimen neoliberal, más que encarcelarlos”.

GEMAS: Una buena noticia: el Instituto Nacional de las Mujeres ya tiene titular: Nadine Gasman.

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