Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

¿Qué hacer con el pasado?

Ésa es la gran pregunta, apunta Emilio Álvarez Icaza: ¿qué vamos a hacer con el pasado?

Pero para él, ex secretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no cabe duda: “Debe haber un pacto social de revisión del pasado”.

Desde su perspectiva, sería “un grave error” –ya lo cometió Vicente Fox– optar por el “borrón y cuenta nueva”.

Basta con ver lo ocurrido en el último foro de Víctimas de la Violencia al que acudió Andrés Manuel López Obrador este fin de semana en Tlatelolco:

-La gente ya no quiere foros, ya no quiere diálogos; lo que quiere es que se hagan las cosas: que los busquen, que les digan qué les ocurrió, que se haga justicia, que no haya impunidad…Hay gente que lleva seis y ocho años buscando. No quieren escuchar más.

Son ellos, las víctimas –los familiares de los desparecidos y de sus muertos-, los que están empujando al Presidente electo a moverse de esa posición que parece querer optar por el perdón.

“La gente no quiere impunidad. Necesita saber quiénes fueron los responsables de lo pasado. Y todos necesitamos tener claro qué memoria queremos honrar”, apunta Álvarez Icaza.

Pero las señales desde el equipo de López Obrador –y del propio tabasqueño- no son claras en torno al camino que pretenden seguir. Sus mensajes son contradictorios.

Hablan de “justicia transicional”. Muy bien. Pero para llegar ahí, sostiene el senador sin partido, lo primero –y lo ineludible, puesto que es lo que detona la llamada justicia transicional- es saber qué hacer con el pasado.

PSICOTERAPIA SOCIAL

Algo así es lo que el equipo de AMLO está llevando a cabo con las víctimas de la violencia: una suerte de psicoterapia social.

La idea –o la doctrina, más bien- de lo que están aplicando, viene de lo que llaman “Inteligencia Colaborativa”. Y su principal objetivo es “entender al otro”. Entenderlo para, en un momento dado, alcanzar una reconciliación.

El primer paso de este camino que están probando se da precisamente en los foros que han organizado de las Víctimas de la Violencia: el de la catarsis.

Lo mismo –según esa nueva doctrina-, deberá hacerse desde el lado de los victimarios (lo mismo autoridades que delincuentes).

Un siguiente escalón implicaría reunir a unos y otros. Que cada parte escuche las historias de los otros, de sus orígenes, las razones de ser como son o que los llevaron a cometer tal o cual acción.

Buscar una cierta empatía, sería la intención, para poder llegar a la reconciliación.

La segunda etapa de esta historia, según refieren entre los asesores de los próximos funcionarios que se ocuparán del tema, sería la Justicia Transicional de la que habla la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

UNA INFAMIA LA DESTITUCIÓN DE COTERO

¡Qué fácil es hallar –en este caso sí que lo es- chivos expiatorios!

La destitución de Luis Octavio Cotero Bernal como director general del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses –responsabilizándolo del tráiler que transportaba 157 cuerpos refrigerados- no sólo fue injusta, sino una infamia que suma tragedia tras tragedia.

La responsabilidad –como bien claro está- recae en la Fiscalía del Estado de Jalisco, no en el Instituto de Ciencias Forenses, apuntaría: “La institución hace autopsias, hace peritajes, nada más…”

GEMAS: Obsequio tuitero de la Cámara de Diputados para invitar a sintonizar la transmisión de la sesión: #FelizMartes entendemos la emoción por el tráiler de #CaptainMarvel pero hoy hay #SesiónOrdinaria en la que discutiremos el #6toInforme, y votaremos el formato para realizar la #SesiónSolemne por el #2deOctubre.

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